Redacción/Grupo Cantón
La OMS activó alerta internacional tras un brote de ébola en República Democrática del Congo, con más de 80 muertos y riesgo de expansión regional.
Congo.- Tras más de 80 muertos, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró este domingo una emergencia internacional por una epidemia de ébola en la República Democrática del Congo (RDC), donde se ha confirmado un primer caso en Goma, ciudad bajo control de una milicia apoyada por Ruanda.
El temor a una mayor propagación aumentó cuando, ese mismo día, un laboratorio confirmó el caso en Goma, controlada por el grupo antigubernamental M23.
“Un caso positivo en Goma fue confirmado por pruebas realizadas por el laboratorio. Se trata de la esposa de un hombre que murió del virus del Ébola en Bunia, quien viajó a Goma después de la muerte de su esposo, estando ya infectada”, declaró a la AFP Jean-Jacques Muyembe, director del Instituto Nacional de Investigación Biomédica (INRB) congoleño.
Hasta la fecha se han registrado un total de 88 fallecidos y 336 casos sospechosos de esta fiebre hemorrágica altamente contagiosa, informaron el sábado los Centros Africanos para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC África) en un comunicado.
El virus se transmite entre personas a través de fluidos corporales o por exposición a la sangre de los infectados, quienes solo son contagiosos una vez que presentan síntomas. El periodo de incubación puede durar hasta 21 días.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, expresó su preocupación.
“He determinado que la epidemia constituye una emergencia de salud pública de importancia internacional”, publicó en X. Añadió que, por ahora, “no cumple los criterios de emergencia pandémica”.
Por el momento, la OMS, con sede en Ginebra, ha declarado el segundo nivel más alto de alerta, siendo la pandemia el máximo.
La organización advierte que se desconoce la magnitud real del brote. Existe “incertidumbre sobre el número real de personas infectadas y la propagación geográfica”.
La ONG Médicos Sin Fronteras (MSF) afirmó que prepara una “respuesta a gran escala”.
“La cepa de Bundibugyo no tiene vacuna ni tratamiento específico”, declaró el ministro de Salud de la RDC, Samuel-Roger Kamba.
“Esta cepa tiene una tasa de mortalidad muy elevada, que puede alcanzar el 50%”, agregó.
Paciente cero
Esta cepa, identificada por primera vez en 2007, ha causado la muerte de un congoleño en la vecina Uganda, informaron autoridades.
Solo existen vacunas para la cepa Zaire, identificada en 1976, cuya tasa de mortalidad es aún mayor, entre el 60% y el 90%.
Las autoridades sanitarias confirmaron el último brote en la provincia de Ituri, en el noreste de la RDC, fronteriza con Uganda y Sudán del Sur.
“Llevamos dos semanas viendo morir a gente. No hay lugares donde aislar a los enfermos. Están muriendo en sus casas y sus familiares se encargan de sus cuerpos”, afirmó Isaac Nyakulinda, representante de la sociedad civil.
Según Kamba, el paciente cero fue una enfermera que acudió a un centro sanitario en Bunia el 24 de abril con síntomas compatibles con ébola.
Los síntomas incluyen fiebre, hemorragias y vómitos.
“El número de casos y muertes en tan poco tiempo, junto con la propagación en varias zonas y ahora más allá de la frontera, es extremadamente preocupante”, señaló Trish Newport, directora del programa de emergencias de MSF.
El traslado de material médico representa un reto en un país con más de 100 millones de habitantes y una infraestructura deficiente.
Este es el decimoséptimo brote de ébola en la RDC.
Debido a que se concentra en zonas de difícil acceso, se han analizado pocas muestras en laboratorio.
La OMS estima que los datos actuales “apuntan a un brote potencialmente mucho mayor de lo detectado, con un riesgo significativo de propagación local y regional”.
En los últimos 50 años, la enfermedad ha causado la muerte de unas 15 mil personas en África, pese a avances en vacunas y tratamientos.
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