Jazmín Ramos / Grupo Cantón
Cancún, el principal destino turístico de Latinoamérica, enfrenta retos de crecimiento urbano, impacto ambiental y falta de identidad social tras más de cinco décadas de desarrollo acelerado.
Cancún.— Aunque Cancún se consolida como el destino más popular de Latinoamérica, al pasar de un pueblo de pescadores en Puerto Juárez a un gigante turístico, enfrenta una etapa de maduración en la que la sostenibilidad, la equidad social y la construcción de una identidad propia son sus principales retos.
Si bien se tenían altas expectativas con la creación de este polo turístico, la realidad es que fueron rebasadas al grado de pasar de 100 habitantes a más de un millón,
Con un flujo de turistas anual que oscila entre los 6 y 7 millones, generando una derrama económica significativa y posicionando al destino como uno de los motores del turismo en el estado.
No obstante, este auge está cobrando factura, ya que el destino enfrenta un crecimiento demográfico acelerado con una tasa anual del 3.5%, superior al promedio nacional de 1.5%, de acuerdo con datos del INEGI.
Crecimiento poblacional y retos urbanos
Esta ola migratoria, impulsada por el boom del empleo en la actividad turística, también ha influido en el comportamiento social, pues Cancún ha sido considerado una ciudad con limitada identidad cultural, al haber sido una jurisdicción creada “artificialmente” sin un desarrollo orgánico de comunidad.
El sociólogo Genaro Martínez Núñez explicó que Cancún, a diferencia de ciudades históricas mexicanas, fue diseñado desde cero con un enfoque turístico, donde confluyen migrantes locales y extranjeros, lo que ha dificultado la construcción de un arraigo natural.
Comentó que el éxito de Cancún es indiscutible, pero también existe una deuda histórica con la población que sostiene la industria turística, ya que enfrenta rezagos en infraestructura urbana y social, lo que contribuye a problemáticas como la inseguridad en colonias populares.
“Hay un éxito sin duda alguna en materia turística e incluso sigue siendo un imán de las inversiones; lo vemos con el crecimiento del polígono sur, donde los proyectos residenciales no dan tregua, dejando una estela de carencias en infraestructura básica, una deuda que parece impagable”, señaló.
En ese sentido, la presidenta de Fundadores de Cancún A.C., Makarena Carretero, aseguró que el crecimiento urbano no se ha detenido en 56 años. Si bien ha generado problemas, también ha detonado una industria que genera empleo y oportunidades de vida para miles de personas.
“Todas las ciudades tienen problemas y retos; en su momento, quienes fundamos esta ciudad nos enfrentamos a vivir sin lo básico. Los retos actuales le corresponden a las nuevas generaciones y a los gobiernos. No se puede detener el desarrollo, pero sí ordenarlo”, afirmó.
Agregó que el crecimiento actual se concentra en zonas como la avenida Huayacán y la avenida Luis Donaldo Colosio, donde existen retos importantes en infraestructura y movilidad.
Por lo que es necesario dar cumplimiento al Programa de Desarrollo Urbano (PDU) para la autorización de nuevos proyectos.
Impacto ambiental del desarrollo turístico
Este crecimiento también ha generado impactos ambientales significativos, afectando manglares, acuíferos y playas, lo que plantea la urgencia de replantear el modelo de desarrollo ante el riesgo para la biodiversidad y la sostenibilidad a largo plazo.
Al respecto, María del Carmen García Rivas, directora de Conservación de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), advirtió que el aumento de cuartos hoteleros y desarrollos turísticos está comprometiendo el manto freático, los arrecifes y los manglares.
“Es urgente parar la construcción de grandes resorts y replantear el modelo turístico en la región, ya que Cancún y Quintana Roo presentan uno de los mayores impactos en zonas costeras debido al desarrollo turístico, principalmente por construir en áreas vulnerables”, señaló.
Recalcó que no se trata de frenar la inversión, sino de apostar por desarrollos sustentables, menos agresivos, e impulsar acciones de reconversión ambiental.
En ese sentido, el titular de la Secretaría de Turismo de Quintana Roo (Sedetur), Bernardo Cueto Riestra, aseguró que se impulsa una nueva etapa para el Caribe Mexicano basada en criterios de turismo regenerativo.
Explicó que este enfoque va más allá de la sostenibilidad, ya que busca restaurar y mejorar los recursos naturales del estado, mediante el Plan de Desarrollo Turístico, que integrará a los municipios en lineamientos de ordenamiento.
Hacia un modelo de turismo regenerativo
Esto permitirá reducir el impacto ambiental del crecimiento turístico y evitar repetir errores del pasado, mediante la regeneración de sistemas costeros, lagunares y selvas, con la participación de autoridades, sector privado, población y turistas.
Cancún, que inició con apenas 40 habitaciones en el hotel Playa Blanca en 1974, hoy cuenta con más de 46 mil cuartos que generan miles de empleos directos e indirectos.
La industria turística y su cadena de valor emplea a más de 563 mil trabajadores, lo que mantiene a la región por debajo de la media nacional en desempleo y continúa atrayendo migración en busca de mejores oportunidades.
“Cancún mantiene la inversión y el empleo a sus 56 años, pero se debe poner en primer plano a la población, que finalmente es quien mueve la industria; de lo contrario, los rezagos urbanos y sociales seguirán marcando el ritmo de la ciudad”, advirtió Martínez Núñez.

