Ya les puedo contar que mi niña Rafaella se quedó en el musical de Tom Sawyer. Lleva un mes ensayando y estamos vueltos locos de felicidad con esta gran oportunidad para ella.
Después de años de tomar clases de baile, canto, piano y actuación, ya logró en su primer casting de comedia musical, ser aceptada.
Una de las coordinadoras del CEA de Televisa ( la escuela de actuación donde se graduó después de dos años) nos mandó el casting. Llegamos al teatro y nos encontramos con muchísima gente formada. Alcanzamos el número 250 y mi marido de ninguna manera quería hacer la fila. Siguió llegando gente, hasta un total de 600. Rafaella no tuvo reparo en formarse y a nosotros no nos quedó de otra, como papás, más que acompañarla. Hasta me di el agarrón con el marido, pero se formó .
Fueron horas, pero estuvo muy emocionante. Primero pasó el filtro de baile. Después nos mandaron a comer pues la espera fue tremenda. Regresando pasó a cantar en el escenario.
Le dieron un micrófono y frente a Don Jorge Ortiz de Pinedo, Gabriela Sánchez, su esposa y productora y otros sinodales, la Rafaella se rifó y sin miedo al éxito, cantó a Capella la canción que preparó junto a su maestra de canto. Después, nos dijeron que nos hablaban.
Yo estuve días pidiéndole a Diosito que la llamaran y vaya que le pedí. Me llamaron y me pidieron llevarla a la prueba de actuación. Y otra vez, a esperar.
Yo loca por llamar a Jorge o a Gaby, pues tengo la confianza pero dije : no. ¡ Hay que aguantarse ! Pasó una semana y por fin me llegó un mensaje tan bonito de la producción, que me tuve que echar a llorar. Se lo leí a la Rafaella y ahí ella lloró también de la emoción.
El rigor de los ensayos es muy fuerte pues llevan un mes sin parar. Están ensayando de lunes a domingo en el teatro. El elenco de los niños es maravilloso y ya mi niña ha hecho nuevos amigos.
Está aprendiendo muchísimo y se siente más que realizada. Nosotros somos sus asistentes y entre mi marido y yo no nos damos a basto con los ensayos, pero créame que vamos con gusto.
Uno, por apoyar a la niña y después por escuchar las pláticas tan sabrosas de Don Jorge Ortiz de Pinedo. El señor Ha vivido todas las etapas de la televisión y el teatro, tiene una memoria privilegiada y además es muy simpático.
Extrañamos esas lindas reuniones en su casa y en casa de Chabelo cuando se juntaban todos los comediantes y respectivas esposas. En este mismo espacio les he platicado que los colados éramos mi marido y yo. Pero que grupo tan fantástico.
Le dije a Jorge en confianza.
¿ Y tú no te diste cuenta que Rafaella era mi hija en el casting ? Y me dijo: la verdad, no. Solo pensé que niña tan bonita y valiente cuando la vi parada frente al micrófono y enfrente de nosotros.
Y lo mismo pienso de todos los niños, son muy valientes. Ninguno se achicó y demostraron su gran talento.
¡ A gozar que el mundo se va a acabar ! Felicidades desde aquí a mi Rafaella que debuta en Octubre en el Centro Cultural Chapultepec, en Tom Sawyer el musical.