Síguenos

¿Qué estás buscando?

agosto 06, 2026

Quintana Roo

Palacio de las Pelucas: el ícono comercial de Chetumal

Paloma Wong / Grupo Cantón 

Con más de medio siglo de historia, el Palacio de las Pelucas se mantiene como uno de los negocios más emblemáticos de Chetumal.

Chetumal.— El Palacio de las Pelucas, un emprendimiento familiar que alcanzó su auge durante la denominada Época de Oro del comercio en Chetumal, en las décadas de los 80 y 90, y en la época de los llamados “fayukeros”, se ha consolidado como uno de los negocios más emblemáticos de la capital quintanarroense.

Reconocido inicialmente por la venta de pelucas, productos de importación y artículos de marcas internacionales, el establecimiento suma más de 50 años ofreciendo mercancía original tanto a familias chetumaleñas como a visitantes nacionales y extranjeros.

A lo largo de su historia ha sabido reinventarse para enfrentar retos como el crecimiento del comercio informal, la llegada de grandes cadenas comerciales y los efectos de la pandemia.

Actualmente, el Palacio de las Pelucas amplió su oferta comercial y, además de pelucas, ofrece joyería fina, perfumes originales, relojes y cristalería importada de alta calidad.

Quintana Roo Hoy conversó con la señora Elia Elías, esposa del fallecido Efraín Angulo Maclibety, fundador del establecimiento, considerado hoy uno de los comercios más representativos de Chetumal.

No es casual la frase que muchos visitantes aún repiten: “Si no visitaste el Palacio de las Pelucas, es como si no hubieras estado en Chetumal”.

¿Cómo nació el Palacio de las Pelucas?

Elia Elías recuerda que la idea surgió cuando su esposo trabajaba como celador aduanal en la frontera de Tijuana.

Advertisement. Scroll to continue reading.
[adsforwp id="243463"]

“Desde allá comenzó a enviar vestidos y diversos productos a su familia. Traía mercancía de Los Ángeles y Tijuana. En aquella época las pelucas estaban de moda en Estados Unidos, aunque aquí todavía no eran comunes. Él vio una oportunidad y comenzó a enviarme las primeras pelucas junto con maniquíes para exhibirlas.”

Posteriormente comenzaron a venderlas en un gimnasio ubicado sobre la actual avenida Héroes, donde una estilista y maquillista utilizaba las pelucas para mostrarlas a las clientas.

“Yo también empecé a usarlas y mis amigas preguntaban dónde las conseguía. Así comenzaron las ventas.”

El origen del nombre

La empresaria explica que el nombre surgió de manera espontánea.

“No éramos comerciantes. Nos convertimos en comerciantes gracias a las ventas. Como manejábamos una enorme cantidad de pelucas y productos importados, la gente empezó a identificar el lugar como el Palacio de las Pelucas.”

Con el crecimiento del negocio llegaron nuevos productos como ropa, medias, accesorios para el cabello y, posteriormente, la perfumería fina.

El salto a las grandes marcas

Uno de los momentos decisivos ocurrió tras conocer en Tijuana a Julieta López, representante de importantes firmas internacionales de perfumería y belleza.

Gracias a esa relación comercial, el establecimiento obtuvo concesiones oficiales para vender perfumes originales de marcas como Lancôme, Dior, Chanel, Yves Saint Laurent, Hermès, Guerlain, Lacoste, Lapidus, Carven y Cacharel, entre otras.

Para conservar esas concesiones, las casas matrices enviaban inspectores que verificaban iluminación, mobiliario, exhibidores y estándares de calidad.

Advertisement. Scroll to continue reading.
[adsforwp id="243463"]

“Todo debía cumplir con estrictas especificaciones. Toda la mercancía era importada directamente.”

Filas durante la Semana del Comercio

Durante la época dorada del comercio fronterizo, el negocio llegó a registrar largas filas de clientes.

“En Navidad y durante la Semana del Comercio teníamos que controlar el acceso porque el local se llenaba completamente.”

Clientes de todo México

Elia Elías recuerda que el establecimiento recibió clientes provenientes de Ciudad de México, Veracruz, Tabasco, Campeche e incluso del extranjero.

“Venían cónsules, políticos, artistas… Ahora regresan los hijos y hasta los nietos de aquellos clientes.”

Adaptarse para sobrevivir

La empresaria reconoce que el principal desafío fue el fin de la época dorada del comercio fronterizo.

“Las pelucas dejaron de ser el producto principal y la perfumería tomó ese lugar.”

Posteriormente llegó la pandemia, que obligó al cierre temporal del establecimiento.

“Afortunadamente logramos salir adelante.”

Hoy el negocio se concentra principalmente en perfumes originales, joyería, relojes, cristalería y pelucas.

Un negocio cien por ciento chetumaleño

Actualmente el Palacio de las Pelucas cuenta únicamente con dos puntos de venta en Chetumal: la tienda principal en el andador Héroes y otra sucursal especializada en perfumería ubicada en el Aeropuerto Internacional de Chetumal.

Todos sus productos son importados mediante los esquemas comerciales permitidos para la región fronteriza.

El consejo para nuevos emprendedores

Para quienes desean iniciar un negocio, Elia Elías comparte una recomendación sencilla.

Advertisement. Scroll to continue reading.
[adsforwp id="243463"]

“Busquen vender algo diferente. Hay muchos negocios ofreciendo lo mismo. Encuentren un nicho de mercado y sean constantes.”

Después de más de cinco décadas, el Palacio de las Pelucas continúa siendo un referente comercial de Chetumal, conservando la esencia de un negocio familiar que ha logrado evolucionar sin perder su identidad.

Te puede interesar