Redacción / Grupo Cantón
El Ayuntamiento de Isla Mujeres clausuró siete bancos de materiales en la Zona Continental por presuntas irregularidades, falta de permisos y operar en zonas
Isla Mujeres.— Inspectores del municipio clausuraron recientemente siete bancos de materiales que operaban presuntamente de manera irregular en la Zona Continental de Isla Mujeres, al no contar con permisos y encontrarse en áreas con uso de suelo habitacional, confirmó un funcionario de manera extraoficial.
Habitantes de colonias cercanas habían señalado que vivían entre el polvo generado por estas sascaberas y con temor por las detonaciones constantes, las cuales, aseguraron, llegaron a provocar daños y cuarteaduras en sus viviendas. La situación fue expuesta durante una audiencia ciudadana ante el Ayuntamiento de Isla Mujeres, que posteriormente intervino.
Personal municipal constató que en ninguna de estas sascaberas se contaba con medidas de seguridad adecuadas, como extintores o protocolos de emergencia, además de realizar extracción pétrea en una zona donde el Plan de Desarrollo Urbano establece un uso de suelo habitacional, señaló el funcionario entrevistado.
Vecinos denunciaron polvo, explosiones y daños estructurales
Luego de la clausura y el inicio de los procesos sancionadores correspondientes, empresarios afectados señalaron ante medios nacionales que fueron víctimas de presuntas “extorsiones”; sin embargo, autoridades municipales indicaron que las operaciones se realizaban sin cumplir con los requisitos establecidos.
Habitantes de la Zona Continental confirmaron haber presentado las quejas y señalaron que, tras la suspensión de actividades, han percibido una mejora al disminuir el paso constante de camiones y las detonaciones.
Onorina Cutis Poot, residente de la colonia San Javier, relató que los daños ocasionados por las vibraciones afectaron la estructura de su vivienda, principalmente la losa del techo, lo que representó gastos constantes para su reparación.
“Son detonaciones constantes para que ellos rompan su piedra. El agua penetra en el techo exageradamente; uno se da cuenta cuando está roto el piso de esquina a esquina y lo mismo en el techo”, declaró.
Habitantes aseguran sentirse más tranquilos tras cierres
Agregó que, al tratarse de una construcción de concreto, las filtraciones representaban un problema que obligaba a realizar nuevamente trabajos de colado e impermeabilización.
A esta situación se sumaban las molestias ocasionadas por el tránsito constante de camiones de carga, que dejaban patios y viviendas cubiertos de polvo.
Por su parte, Martha Nahuatl Chimal, habitante de la colonia Mecadesh, señaló que su vivienda presentó afectaciones después de una explosión, debido a la intensidad de las detonaciones que, afirmó, hacían vibrar su casa construida con láminas.
“Antes mi casa era de lámina y sonaba recio; a veces hasta piedras se caían”, recordó.