Hay entrevistas que simplemente valen la pena porque el personaje decide hablar sin filtros. Eso es exactamente lo que sucederá este sábado a las ocho de la noche por Imagen Televisión, canal 3.1, en El Minuto que Cambió Mi Destino Sin Censura, donde tengo como invitada a una de las máximas exponentes de la música mexicana: Aída Cuevas.
Quienes creen conocer su historia, se van a sorprender. Aída habla con absoluta honestidad de los episodios más duros de su vida. Recuerda la muerte de sus padres, los momentos más complicados de su carrera y, por supuesto, el conflicto que desde hace años mantiene con su hermano menor, Carlos Cuevas.
Pero hay una revelación que seguramente dará mucho de qué hablar. La llamada Reina del Mariachi me confirma que Juan Gabriel le pidió matrimonio no una ni dos, sino tres veces. Sí, tres ocasiones en las que “El Divo de Juárez” le propuso formalizar una relación. Es un pasaje poco conocido de la vida de ambos artistas y ella lo cuenta con todos los detalles.
La batalla legal continúa
Otro de los momentos más fuertes de la entrevista llega cuando Aída, acompañada por su abogado Enrique González Casanova, habla del litigio con Carlos Cuevas.
La cantante sostiene que, después de las resoluciones judiciales, su hermano deberá pagarle 2.8 millones de pesos. Es un tema que ha dividido a la familia durante años y que, lejos de terminar, sigue generando consecuencias legales.
Por eso los invito este sábado a las ocho de la noche a través de Imagen Televisión. Estoy seguro de que encontrarán una conversación intensa, emotiva y muy reveladora con una mujer que ha sabido levantarse una y otra vez frente a las adversidades.
Gabriel Soto y una pésima estrategia
Hay algo que no termino de entender.
No sé quién asesora públicamente a Gabriel Soto, pero alguien debería decirle que no todo se responde y, sobre todo, no todo se responde de esa manera.
Después de iniciar una relación con la nutrióloga Colobri, los medios le preguntaron sobre la cantante La Sinclair, quien asegura haber sostenido un romance con él durante aproximadamente un año.
La respuesta del actor, lejos de apagar el incendio, lo hizo mucho más grande.
Gabriel prácticamente hizo una lista de gastos. Dijo que le pagaba el supermercado, la gasolina y hasta las propinas cuando salían a cenar. Como decían nuestras abuelas: contó los chiles de la despensa.
¿Era necesario? Desde mi punto de vista, no.
Aunque quisiera desmentir la versión de la cantante, terminó exhibiendo situaciones privadas que únicamente lo hacen ver poco caballeroso. Hay formas elegantes de cerrar una historia y, definitivamente, ésta no fue una de ellas.
En ocasiones el silencio vale mucho más que una explicación mal planteada.
Luis Miguel: llegó… y desapareció
Mientras tanto, Luis Miguel volvió a convertirse en un auténtico fantasma.
Diversos medios aseguran que realizó un viaje relámpago a la Ciudad de México después de una supuesta intervención médica en Nueva York.
Según las versiones, llegó para grabar un comercial de uno de sus clientes, se hospedó en un exclusivo hotel ubicado frente a la Diana Cazadora, sobre Paseo de la Reforma, y prácticamente no tuvo contacto con nadie.
Dicen que arribó en helicóptero y que de la misma forma abandonó el lugar apenas concluyó sus compromisos.
Y siendo honestos, tampoco era de esperarse que “El Sol” bajara a convivir con las decenas de personas que diariamente transitan por esa zona de la ciudad.
Si las versiones son correctas, Luis Miguel vino, trabajó y se fue con la misma discreción con la que acostumbra manejar su vida privada.
Así es él desde hace muchos años: aparece cuando tiene que aparecer y desaparece antes de que alguien pueda acercarse demasiado.