Por Manuel Chan Uicab
Este mes de julio, Tihosuco volverá a ser escenario para la conmemoración de un aniversario más de la conocida guerra de castas o liberación del pueblo maya, una oportunidad para conocer nuestra historia, para valorar y reivindicar nuestra identidad maya.
Se trata del 179 aniversario de la guerra de castas en la que a cada año un comité organizador realiza los preparativos para realizar actividades artísticas, culturales, deportivos, así como la exposición de libros.
Además, en este escenario, también se han anunciado grandes obras como la añeja demanda de la población de construir una avenida digna y con identidad maya, la cual no se ha concretado.
Entre las necesidades básicas que la comunidad demanda están las calles en malas condiciones, un recolector de basura digna, medicinas en el centro de salud, un hospital digno con pertinencia cultural que atienda a todas las comunidades aledañas.
En años anteriores un representante del pueblo aprovechaba la presencia de las autoridades gubernamentales para plantear un pliego petitorio de las necesidades de la gente, muchas de esas necesidades no se han cumplido.
Hay que mencionar que el pueblo de Tihosuco fue decretado por el INAH como Sitio de monumentos históricos debido a los más de 30 edificios coloniales ubicados en el centro de la comunidad.
En este mes de julio, se acerca un aniversario más, aquí es necesario reflexionar, para quienes somos y de dónde venimos, quienes lucharon y dieron su vida para evitar que nuestro maya t’aan, cultura y conocimiento sea exterminado.
179 años de lucha social maya debe reivindicarse para nosotros, hombres y mujeres descendientes de esta tierra maya cruzo’ob y que sigamos conservando sin discriminación y desprecio lo que nos han heredado hace miles de años, nuestra medicina tradicional, nuestra forma de organización, música, danza y nuestro maya t’aan y que las autoridades gubernamentales realicen lo que les corresponda hacer.
A menudo se habla de una deuda hacia nosotros los mayas, porque se ha usado nuestro nombre para cobrar en euros y dólares con la folclorización de nuestro modo de vivir en los hoteles de la zona norte y que las comunidades mayas siguen en las mismas condiciones de marginación, discriminación y olvido.
Es necesario y urgente pagar esa deuda atendiendo las necesidades más urgentes que han manifestado las comunidades en los temas de salud, infraestructura en caminos, vivienda, educación, mejores condiciones de trabajo y con pagos justos a los trabajadores del turismo.
Recordar que la vida del Batab de Tepich Cecilio Chi, Jacinto Pat de Tihosuco y Manuel Antonio Ay de Chichimilá es de lucha constante y no de discriminación y olvido.
Chen waye’