Paloma Wong/Grupo Cantón
Autoridades confirman que María Adela, localizada en la Ciudad de México, decidió no tener contacto con su familia; al no existir denuncia formal, no hay investigación en curso.
Chetumal.- “María Adela no quiere ver a su familia”, declaró la secretaria de Gobierno, Cristina Torres Gómez, durante la conferencia de prensa de Seguridad. Esto, luego de haber obtenido información a través de las instancias correspondientes, como la prueba de vida, que confirma que ella ingresó a Psiquiatría por su propia voluntad.
“Se logra localizar en colaboración con la Comisión de Búsqueda de Personas de la Ciudad de México; se obtiene la prueba de vida y, al tratarse de una persona mayor de edad, manifiesta que no quiere que se dé información ni ser localizada por sus familiares en Quintana Roo”, abundó.
Además, dio a conocer que la Secretaría de las Mujeres del Estado de Quintana Roo ha brindado acompañamiento a los familiares de la joven arquitecta, así como a su madre, quien se encuentra en la Ciudad de México.
Torres Gómez señaló que los familiares de Adela no han interpuesto ninguna denuncia ante la Fiscalía General del Estado para dar continuidad al caso.
“Mientras no exista una denuncia, no podemos agregar asesor a la carpeta para investigar hechos probablemente constitutivos de algún delito o, en su caso, corroborar la voluntad de la persona de no ser localizada por terceros y su derecho a permanecer en ese lugar”, afirmó.
Sin embargo, insistió en que la joven se encuentra bien y, visiblemente, en buen estado de salud.
Sigue en la Ciudad de México
Como se recordará, desde la semana pasada familiares de Adela pidieron apoyo para que sea rescatada del Instituto Nacional de Psiquiatría y regrese a Chetumal, aunque aún se desconocen las condiciones bajo las cuales fue internada.
De acuerdo con declaraciones de sus familiares, desde enero María Adela viajó a la Ciudad de México por un empleo formal; sin embargo, la situación comenzó a generar sospechas cuando su madre, Cristina Ramírez Tapia, perdió comunicación con ella e interpuso la denuncia correspondiente. Presuntamente, fue internada por una persona desconocida —sin que su familia lo supiera— en el Instituto Nacional de Psiquiatría.
En el Instituto no les han proporcionado información ni permitido verla, debido a que existe una persona registrada como su representante legal, quien habría autorizado su internamiento y restringido el acceso a terceros.
Únete a nuestro canal de noticias por WhatsApp: