Jocelyn Díaz / Grupo Cantón
El actor Rubén Zamora habló sobre el éxito de “Doc”, su personaje Raúl Castillo y los nuevos proyectos que prepara para cine, televisión y literatura.
Cancún.- Detrás del “malvadillo” doctor Raúl Castillo, el personaje que complicó la vida del querido Juan Pablo Medina a en la exitosa serie “Doc”, existe un actor profundamente agradecido con la vida, apasionado por los retos actorales y consciente del privilegio de dedicarse a contar historias.
Así lo compartió Rubén Zamora en entrevista exclusiva, donde habló del fenómeno que representó la producción de Netflix y de la conexión emocional que construyó con este proyecto.
Con una sonrisa que se escuchaba en su voz, Zamora recordó que “Doc” fue una experiencia distinta desde el primer día de grabación. Más allá del éxito en pantalla, lo que más atesora es el ambiente humano que se formó entre el elenco y el equipo de producción.
“Doc fue un proyecto muy lindo donde todos se llevaban muy bien. Encontrarte un grupo así es muy extraño”, confesó el actor, comparando la experiencia con la primera temporada de “Paramédicos”, una de las producciones más significativas de su carrera.
Uno de los aspectos que más lo impactó fue la construcción del hospital donde se desarrollaba la historia.
El realismo del set fue tan impresionante.
“Vaciar un edificio completo para construir ese hospital fue impresionante. Todo estaba tan bien hecho que realmente sentías que trabajabas ahí”, recordó.
La autenticidad de la serie logró conectar incluso con médicos y trabajadores de la salud, quienes reconocieron el cuidado con el que fue retratado el entorno hospitalario. Para Rubén, esos comentarios se convirtieron en uno de los mayores reconocimientos a su trabajo.
Aunque muchos espectadores identificaron a Raúl Castillo como el antagonista de la historia, Zamora prefiere verlo desde otra perspectiva. Para él, no era simplemente “el malo”, sino un hombre decidido, competitivo y dispuesto a pasar por encima de quien se interpusiera en su camino, que así como podías amarlo también querías ahorcarlo, obviamente eso habla del buen trabajo actoral que había detrás.
Y es justamente esa complejidad la que disfruta interpretar. Rubén admitió que siente una fascinación especial por los personajes ambiguos, intensos y “malillos”, porque le permiten explorar emociones distintas y romper con la comodidad.
Más allá de los reflectores, el actor habló con honestidad sobre el largo camino que recorrió para llegar hasta este momento. Recordó sus inicios haciendo cortometrajes y tocando puertas en busca de oportunidades para audicionar, una etapa que hoy mira con nostalgia y gratitud.
“Antes me costaba muchísimo pedir una oportunidad. Ahora tengo la fortuna de que me inviten, me guíen y me permitan seguir haciendo lo que amo. Me siento un privilegiado”, afirmó.
El cariño del público también se ha convertido en uno de sus motores más importantes. Cada vez que alguien lo reconoce en la calle y felicita su trabajo, Zamora asegura sentirse profundamente agradecido por la carrera que ha construido.
Nuevas series, películas y libros en el futuro del actor
Actualmente, el actor atraviesa una etapa especialmente activa. En junio comenzará una nueva serie que se extenderá hasta octubre y que, adelantó, contará con “un elenco pesadito”.
Además, este año estrenará dos películas, ambas comedias, aunque fiel a su estilo, volverá a interpretar personajes con cierto toque de villanía.
A la par de sus proyectos actorales, Rubén también prepara la llegada de sus libros a México “Relatos de Tierra, Viento y Escamas” y “Sobreviviéndome”, los cuales próximamente podrán adquirirse con mayor facilidad en el país.
“La vida se presenta muy bonita y agradezco mucho eso”, concluyó el actor.
- Dejando ver que detrás de cada personaje duro o incómodo que interpreta, existe alguien que sigue viviendo cada oportunidad con la misma emoción de aquel joven que soñaba con actuar.

