Jazmín Ramos / Grupo Cantón
La inflación médica en México alcanza 14.8%, elevando el costo de consultas y tratamientos, lo que representa un riesgo financiero para millones de familias.
Cancún.- Con una inflación médica del 14.8%, 11 puntos porcentuales arriba de la inflación general según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el acceso a la salud se encareció, convirtiéndose en un riesgo financiero en los hogares, al grado que la consulta con un especialista oscila entre los 800 y los 2 mil pesos.
Economistas, asesores financieros, así como agentes de seguros y finanzas, coinciden en que enfermarse sin una cobertura médica o tener ahorros puede ser un desafío, comprometiendo no solo el patrimonio familiar, sino la supervivencia misma de los pacientes.
De hecho, estadísticas de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) refieren que, en el país, 44. 5 millones de personas carecen de acceso a los servicios públicos; en sí, la cobertura de salud tuvo un retroceso del 18.6 por ciento del 2016 a la fecha.
Es más, desde el 2024, el 49,9 por ciento del total en salud proviene del bolsillo de las familias, que va desde el pago directo a consultas, laboratorios y medicinas, uno de los más altos a nivel mundial, lo que refleja el panorama tan complejo al que se enfrentan quienes tienen un familiar enfermo.
El economista Hilario Pacheco Ramírez refirió que, con base en la Encuesta Mensual de Servicios (EMS) del INEGI, el aumento de los costos de atención de enfermedades en hospitales privados se disparó en un 50 por ciento en los últimos tres años y este 2026 la inflación médica alcanza el 14.8 por ciento.
Además, el tema de los aranceles a los fármacos e insumos médicos es otro factor que mete presión al sector, por lo que, si no se está afiliado a ningún sistema de salud pública, la opción son las farmacias similares y genéricas, que suelen ofrecer consultas a bajo costo.
Mencionó que cuando los casos se complican y se requiere una especialista o la hospitalización, las familias terminan pidiendo préstamos con altas tasas de interés y perdiendo activos como terrenos, viviendas o vehículos, por lo que recuperar la salud se convierte en un lujo.
Cabe indicar que tampoco el que tiene una cobertura de gastos médicos mayores sale bien librado, pues ahora tiene que pagar más por las pólizas que van desde el 20 al 75 por ciento, dependiendo del tipo de seguro contratado.
De hecho, estos productos financieros también fueron alcanzados por la Miscelánea Fiscal 2026, en la que no todos son deducibles de impuesto, de tal suerte que finalmente los usuarios terminan pagando más.
Estadísticas de la Asociación Mexicana de Agentes de Seguros y Fianzas (Amasfac) refieren que las coberturas de gastos médicos mayores son las que registran un mayor dinamismo en el sector comparado con otras pólizas.
Sin embargo, a pesar de ser de las más avanzadas, aún se está por debajo de la media internacional, pues solo 3 de cada 10 mexicanos cuentan con este tipo de servicio.
Al respecto, el asesor financiero, Pedro Hernández Tornes, indicó que el aumento al costo de las pólizas ha tenido un alza drástica, afectando a cerca de 13. 4 millones de personas con cobertura privada.
Añadió que, a partir del 2026, las aseguradoras no pueden acreditar el IVA de los siniestros (estudios, honorarios), lo que las obliga a trasladar este costo al usuario final y a esto se suma la inflación médica, que está imparable.
En cuanto a los costos del sector médico privado en Cancún, se pudo constatar a través de un sondeo que, desde inicio del año, los hospitales aumentaron los precios de sus servicios, en donde la consulta con especialistas oscila entre los 800 y 2 mil pesos.
Y aunque las consultas de medicina general o de staff de urgencias son más accesibles, dependiendo del tipo de clínica o consultorio médico, en ambos casos este año tuvieron un incremento. Hasta diciembre, una consulta general rondaba entre los 400 y 500 pesos; ahora alcanza los 700 pesos.
A esto se le añaden los laboratorios, rayos X y otros estudios más especializados. En sí, si no se cuenta con una cobertura médica, los pacientes terminan endeudados.
Bajo ese contexto, Brenda Hernández Arispe, agente de seguros y fianzas con cédula B, señaló que este año la inflación médica llegó a niveles históricos, lo que complicó mantener el costo de los seguros, los cuales se adaptaron a la escalada de precios.
Señaló que, al no haber una regulación de precios en México, los ajustes se realizan de acuerdo a la inflación, de tal suerte que las pólizas se incrementaron entre un 12 y un 20 por ciento, lo que finalmente ha impactado en la colocación de seguros.
No obstante, recalcó que sigue siendo uno de los productos más demandados, ya que contar con una cobertura hace la diferencia de enfrentar una enfermedad con holgura o terminar endeudado.
Mencionó que todavía se tiene la percepción de que comprar un seguro implica un gasto, cuando en la realidad es que es una inversión, pues siempre saldrá más caro no tener una póliza y enfrentar la enfermedad echando mano de los ahorros o los bienes materiales.
De acuerdo a datos de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), en el 2025, la industria aseguradora en México pagó 139 mil 623 millones de pesos en el ramo de gastos médicos mayores (GMM); de este global, el 58% se destinó a hospitalización, el 26% a honorarios médicos y el 9% a medicamentos.

