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septiembre 20, 2026

Voces

Unidad

El día de su designación, nuestro coordinador estatal de la Defensa de la Transformación, Gino Segura, lanzó un mensaje que vale la pena escuchar, comprender y llevar en el ADN de quienes militamos en Morena: unidad.

No habló solamente de quienes estuvieron con él. Reconoció a quienes participaron en el proceso y planteó sumar equipos, reunirse con los referentes del movimiento y recorrer nuevamente los 11 municipios. Ariadna Montiel y Citlalli Hernández han colocado también la cohesión como parte del mensaje nacional.

Pero las palabras políticas adquieren verdadero valor cuando comienzan a convertirse en acciones.

El 16 de septiembre, apenas un día después de su designación, Segura estaba en Chetumal. Ahí anunció que buscaría personalmente a quienes compitieron en el proceso y a sus equipos. Un día después estuvo en Felipe Carrillo Puerto, corazón de la Zona Maya, encabezando una asamblea informativa y poniendo en marcha su agenda territorial. Chetumal, Carrillo Puerto y después los demás municipios.

Eso cambia la conversación: de la palabra al territorio, del dicho al hecho.

Y territorio es una palabra que Morena conoce bien.

El partido obtuvo su registro nacional en 2014 y cuatro años después conquistó la Presidencia de México. Detrás hubo campañas, derrotas, asambleas, recorridos y miles de militantes que defendieron un proyecto cuando todavía no existían gubernaturas, presidencias municipales ni posiciones que repartir.

Quintana Roo cuenta también esa historia. En 2024, Morena, PT y PVEM conquistaron juntos las 11 presidencias municipales. En la elección al Senado, la fórmula de Gino Segura y Anahí González obtuvo 555 mil 829 votos frente a 148 mil 348 de PAN-PRI-PRD. Más de 407 mil votos de diferencia.

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La oposición existe. Los números, sin embargo, muestran la enorme distancia electoral que enfrentaba en 2024 respecto de la coalición gobernante.

Precisamente por eso la discusión interna merece inteligencia política. Una organización grande necesariamente contiene distintas generaciones, historias, liderazgos e intereses. Eso no tiene por qué convertirse en debilidad. La diversidad puede ser una de sus mayores fortalezas cuando las diferencias se procesan mediante diálogo, reglas e instituciones.

Morena, PT y Verde tampoco son iguales. Tienen identidades e historias diferentes. Su capacidad para encontrarse alrededor de objetivos comunes explica parte de su fortaleza electoral.

Unidad tampoco significa silencio, ni renunciar a pensar diferente. Significa escuchar. Reconocer a los fundadores, incorporar nuevas generaciones, respetar al que ganó sin menospreciar al que perdió y entender que después de una competencia interna el trabajo político continúa.

Y quizá ahí está la conversación verdaderamente importante.

Mientras la política consume tiempo, talento y recursos en disputas internas, afuera continúan los problemas cotidianos: seguridad, salud, vivienda, educación, empleo, servicios públicos y familias que esperan respuestas.

La presidenta Claudia Sheinbaum ha colocado reiteradamente el territorio y la cercanía con la población como elementos de su proyecto político. Gino Segura entendió ese mensaje. Por eso no sólo anunció territorio: comenzó a recorrerlo. Primero Chetumal, después Felipe Carrillo Puerto y el compromiso de llegar a los 11 municipios. Otra vez: del dicho al hecho.

La historia política demuestra que las fracturas internas pueden abrir oportunidades a los adversarios. Eso no significa que una división determine una elección de 2027 o 2030; significa algo mucho más sencillo: ninguna ventaja electoral es eterna y ninguna organización debería desgastar desde dentro aquello que tanto trabajo costó construir.

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Por eso la respuesta después de una contienda interna no debería encontrarse en otra confrontación, sino afuera de las oficinas: escuchar, caminar, organizar y resolver.

Menos tiempo mirando hacia dentro. Más tiempo mirando hacia la gente.

Ahí está la esencia que permitió construir este movimiento: territorio, cercanía y capacidad para encontrarnos incluso pensando diferente.

Hoy Quintana Roo necesita precisamente eso. No desperdiciar tiempo, talento y recursos en enfrentamientos internos, sino utilizarlos donde verdaderamente hacen falta: con nuestra gente.

Como lo anunció y hoy lo lleva a los hechos nuestro coordinador Gino Segura: Quintanarooenses al grito de unidad.

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