¿Una donación puede revocarse por ingratitud?
Sí. En el derecho civil, la donación no siempre representa una transmisión definitivamente intocable. Cuando el donatario incurre en una conducta que jurídicamente pueda calificarse como ingratitud, el donante puede buscar la revocación de la liberalidad, siempre que se actualicen los supuestos establecidos por la legislación aplicable.
¿Qué significa jurídicamente ser ingrato?
No basta con que exista una mala relación, una discusión familiar, falta de agradecimiento o distanciamiento entre donante y donatario. La ingratitud jurídica exige una conducta de especial gravedad que encuadre en una hipótesis legal y pueda ser demostrada mediante pruebas, lastimar o querer dejar en pobreza, sin subsistencia o afectar su honor, dignidad o cualquier delito en contra del donante.
¿Por qué la ley permite revocar una donación?
La donación surge de un acto de liberalidad: una persona entrega un beneficio patrimonial sin recibir una contraprestación equivalente. Precisamente por esa naturaleza, es posible retractarse.
¿Qué debe demostrar el donante?
Debe acreditar la existencia de la donación y, principalmente, el hecho que pretende hacer valer como causa de ingratitud. No es suficiente expresar ante el juez que el donatario fue “desagradecido”; deben acreditarse jurídicamente las circunstancias concretas del caso.
¿Cuál es el mensaje jurídico?
La ingratitud no es un concepto meramente moral. Para producir consecuencias patrimoniales debe convertirse en un hecho jurídicamente relevante y probado. Por ello, antes de intentar recuperar un bien donado, resulta indispensable revisar el tipo de donación, la relación entre las partes, la conducta atribuida al donatario, la fecha del acto y las pruebas disponibles. En materia civil, no toda falta de agradecimiento es ingratitud jurídica, pero una conducta que encuadre en la ley puede abrir la puerta a la revocación de la donación.
En ocasiones damos en vida a nuestros descendientes, dígase hijos, esposos, sobrinos, incluso personas con quienes hemos estado cohabitando con quien tienes lazos afectivos, estas personas una vez que se saben propietarios de un inmueble pueden actuar en contra incluso de quien les dona, por eso es importante entender esta figura.