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septiembre 29, 2026

Voces

Septiembre: el mes para decidir en vida lo que no queremos pelear en muerte.

En México, septiembre es el mes de la patria, pero también debería ser el mes de la responsabilidad.

Desde 2003, se institucionalizó Septiembre como el Mes del Testamento, una campaña que parece simple y que, sin embargo, toca el núcleo de uno de los mayores conflictos sociales y familiares del país: la falta de previsión patrimonial.

De acuerdo con datos del Colegio Nacional del Notariado Mexicano, más del 70% de los mexicanos fallece sin dejar testamento.

La consecuencia no es solo jurídica, es humana.

Lo que no se ordena en vida, se pelea en juzgados. Herencias que se convierten en enemistades entre hermanos, casas que se quedan intestadas por décadas, familias que pierden su patrimonio por no pagar un trámite que hoy, en septiembre, cuesta hasta 50% menos y puede realizarse en menos de una hora.

El testamento no es un acto para quien tiene mucho, es para quien tiene algo que proteger. No importa si es una casa, un terreno, una cuenta bancaria o simplemente la voluntad clara de a quién dejarle lo poco o mucho que se construyó con trabajo.

Testamentar no es llamar a la muerte, es ponerle orden a la vida.
Queremos hacer una breve pausa para invitarlos al Instituto Pericial Judicial a conocer nuestra amplia oferta educativa en ciencias humanas, contamos con Preparatoria, Licenciaturas y

Maestrías, ofreciendo también diplomados. Pueden visitarnos en Avenida José López Portillo casi esquina con Uxmal, a unos minutos del Crucero o pueden enviarnos un WhatsApp al (998) 303 6670.

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Muchos postergan el trámite por miedo, por superstición o por la falsa idea de que es costoso y complicado. La realidad es que el testamento es revocable, es decir, se puede cambiar cuantas veces sea necesario; es personal, no se puede hacer a través de representantes; y es un acto de libertad. Tú decides, nadie más lo hará por ti.

Como peritos y estudiosos del derecho, vemos todos los días juicios sucesorios intestamentarios que duran 5, 10 y hasta 15 años. Expedientes que pudieron evitarse con una sola visita al notario.

La prevención también es justicia.

Septiembre nos recuerda que el amor a la familia también se demuestra con documentos. Heredar no es solo dejar bienes, es dejar tranquilidad, certeza y paz.
Aprovechemos la campaña, acerquémonos a nuestro notario de confianza y hagamos lo que nos corresponde como adultos responsables.
“Porque testar no es prepararse para morir, es dejarle a los nuestros la tranquilidad de saber que, hasta en el último acto, pensamos en ellos.”

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