Actualmente, hablar del ambiente escolar es hablar de una realidad que muchos prefieren ignorar.
Por un lado, tenemos a los alumnos: Una generación hiperconectada, informada, ansiosa y con una necesidad enorme de ser escuchada. Son jóvenes que viven entre pantallas, que reciben mil estímulos por minuto, que cuestionan todo y que ya no aceptan el “porque yo lo digo” como respuesta. Esto no es malo, al contrario, es una muestra de pensamiento crítico, pero se ha convertido en un reto cuando no existe un acompañamiento emocional. Vemos alumnos desmotivados, con problemas de ansiedad, con falta de tolerancia a la frustración y con una falta de proyecto de vida que preocupa. La violencia, el bullying, la apatía en clase y la falta de respeto entre compañeros son síntomas de lo que traen desde casa y desde la sociedad misma.
Por otro lado, están los maestros: El docente de hoy está exhausto. Ya no es solo el encargado de enseñar una materia, ahora es psicólogo, mediador de conflictos, administrador, secretario y en muchos casos, hasta figura paterna o materna. Con grupos de 40 o 50 alumnos, con salarios que no siempre son justos, con exigencias administrativas que los saturan y con la pérdida de autoridad que la propia sociedad les ha quitado, muchos maestros han caído en la frustración y el desgaste profesional. Hemos pasado de sobrevalorar al maestro a devaluarlo, a cuestionarlo por todo y a culparlo de todos los fracasos del sistema. Y un maestro desmotivado, difícilmente puede motivar.
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El problema central del ambiente escolar actual es la ruptura del vínculo. Antes existía una alianza: escuela, maestro, alumno y padre de familia trabajaban juntos. Hoy, esa alianza está rota. Los padres defienden a sus hijos sin escuchar, los alumnos desafían a los maestros sin respetar, y los maestros, por miedo a una queja o a una demanda, prefieren no actuar. Se ha perdido la confianza. Y sin confianza, no hay educación posible.
“Una escuela sin respeto mutuo es solo un edificio con pizarrones, pero una escuela con empatía es el inicio de una sociedad mejor.”