Manuel Chan / Grupo Cantón
Familias de Tihosuco, Sabán, Xcabil y Felipe Carrillo Puerto señalaron que la masa permanece cruda incluso después de varias horas de cocción. La procedencia del producto no ha sido confirmada y habitantes pidieron revisar si el maíz que se comercializa es apto para consumo humano.
Felipe Carrillo Puerto.- Familias de distintas comunidades de Felipe Carrillo Puerto reportaron dificultades para cocer maíz que, aun después de varias horas sobre el fuego, permanece crudo y presenta un sabor diferente al habitual.
El caso fue expuesto inicialmente por una familia de Tihosuco, cuyos integrantes señalaron que unos tamales adquiridos en la comunidad no terminaron de cocerse. Después de intentar prepararlos nuevamente en un comal durante aproximadamente media hora, la parte exterior quedó dorada, pero el interior continuó con una consistencia y sabor considerados anormales.
“Las pusimos en el comal y, ¿qué creen? Después de media hora quedaron doraditas por abajo, pero seguían crudas por dentro, es un maíz que no cuece”, relató uno de los integrantes de la familia.
Posteriormente, habitantes de Sabán, Xcabil y la cabecera municipal señalaron que han enfrentado una situación similar. Según sus testimonios, el nixtamal puede permanecer más de dos horas en cocción sin alcanzar la textura habitual.
Familias cuestionan procedencia del producto
Aunque hasta ahora no se han reportado reacciones adversas relacionadas con el consumo del maíz, las familias expresaron preocupación por la calidad y el origen del producto.
Algunos habitantes mencionaron que parte del maíz se vende en veterinarias y tiendas de Seguridad Alimentaria Mexicana (Segalmex), por lo que pidieron aclarar si todo el grano comercializado en esos establecimientos está destinado al consumo humano.

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Sin embargo, no existe hasta el momento una confirmación oficial sobre la procedencia del maíz señalado ni sobre si se trata de producto para consumo animal. Por ello, cualquier posible riesgo sanitario deberá ser determinado mediante inspecciones y análisis de laboratorio.
La norma mexicana aplicable al maíz blanco para consumo humano establece que el grano debe cumplir condiciones de calidad y no presentar sustancias; plagas, contaminantes o tratamientos químicos que representen un riesgo para la salud. También contempla controles relacionados con aflatoxinas.
Sequía agrava preocupación en comunidades
La situación se presenta en un contexto complicado para las familias rurales del municipio. De acuerdo con la información proporcionada; más de 7 mil campesinos reportaron afectaciones por la pérdida de alrededor de 20 mil hectáreas a causa de la sequía.
Ante este panorama, habitantes de las comunidades solicitaron que las autoridades correspondientes revisen el maíz que se distribuye y comercializa en la zona; además de informar con claridad sobre su destino y condiciones de consumo.
Hasta el momento, no se ha informado sobre una investigación oficial ni sobre resultados de laboratorio relacionados con los lotes señalados.
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