Síguenos

¿Qué estás buscando?

julio 24, 2026

Quintana Roo

Jóvenes cambian la estabilidad laboral por el bienestar y libertad en Q. Roo

Manuel Baeza / Grupo Cantón 

Millennials y centennials ya no buscan únicamente empleos seguros; priorizan flexibilidad, salud mental y equilibrio de vida. El turismo de Quintana Roo enfrenta el reto de atraer nuevo talento.

Cancún.- Durante décadas, conseguir una plaza sindicalizada representó el sueño de miles de trabajadores mexicanos. Tener un empleo fijo en un hotel, una dependencia pública o una gran empresa significaba estabilidad, prestaciones, antigüedad y la promesa de una jubilación segura.

Hoy, esa realidad comienza a cambiar.

Las nuevas generaciones no están rechazando el trabajo; están cuestionando un modelo laboral que consideran incompatible con sus necesidades de bienestar, crecimiento personal y equilibrio de vida.

En Quintana Roo, uno de los estados donde el turismo impulsa la economía y concentra miles de empleos en hoteles, restaurantes y servicios, cada vez más jóvenes millennials y centennials optan por caminos laborales distintos: fotografía independiente, conducción en plataformas digitales, creación de contenido, consultoría, ventas en línea o trabajos freelance.

La razón no siempre está relacionada con el salario. Para muchos, las jornadas extensas, los turnos partidos, la dificultad para combinar la vida personal con el empleo y la falta de oportunidades de crecimiento terminan por generar descontento.

El turismo deja de ser el empleo soñado

Durante años, trabajar en un hotel de Cancún o la Riviera Maya fue considerado sinónimo de éxito laboral. Sin embargo, para algunos jóvenes esa percepción comenzó a cambiar.

“Mi tío es delegado sindical en un hotel de la Zona Hotelera de Cancún desde hace veinte años. Me insistía en que entrara como mesero fijo para hacer antigüedad. Trabajé ahí tres meses y lo odié: turnos partidos, propinas controladas por el comité y la obligación de asistir a marchas políticas del sindicato en mis días libres. Renuncié. Ahora rento bodas como fotógrafo freelance y manejo traslados en plataformas digitales. Trabajo las horas que quiero, no le rindo cuentas a ningún líder y si una semana gano menos, sé que depende de mí”, relata Alan Bernal, de 24 años.

Advertisement. Scroll to continue reading.
[adsforwp id="243463"]

Su historia refleja una tendencia que comienza a observarse en el Caribe mexicano: para una parte de las nuevas generaciones, la estabilidad tradicional dejó de ser la única prioridad.

Primero el bienestar

Para Yasmín Campos Cohuo, consultora empresarial y presidenta de la Asociación de Ejecutivos de Ventas y Mercadotecnia de Cancún, A.C., este cambio responde a una transformación mundial impulsada por la economía digital.

“El mundo cambió y pocas personas sabían que venía una época digital con una economía acelerada. El gran reto es adecuarnos a las necesidades que siempre van a prevalecer: las de pertenencia y socialización”, afirma.

Explica que las nuevas generaciones tienen una visión diferente sobre la estabilidad laboral.

“Las nuevas generaciones han demostrado que valoran más su autonomía y libertad por encima de una aparente estabilidad laboral; pues estabilidad es aquello que nos permite tener un equilibrio emocional, financiero y un desarrollo integral”.

La especialista considera que muchas empresas todavía enfrentan dificultades para adaptarse a estas nuevas expectativas.

“Muchos empleos todavía no alcanzan los rangos de pago que desean los jóvenes, quienes hoy reciben información con un clic a través de internet y observan estilos de vida donde, con una cámara y el micrófono de un celular, es posible generar millones de pesos o incluso dólares”.

Ante este escenario, señala que las compañías deberán transformar sus estrategias de contratación, capacitación y permanencia del talento.

Advertisement. Scroll to continue reading.
[adsforwp id="243463"]

“La comunicación masiva evolucionó muy rápido y las empresas apenas están entendiendo que deberán transformar sus procesos de reclutamiento e inducción para ofrecer satisfacciones emocionales, financieras y de desarrollo integral”.

La salud mental gana peso en las decisiones laborales

Para Sandybel Robaldino, especialista en salud mental, el cambio en las preferencias laborales no significa falta de compromiso, sino una nueva manera de entender el bienestar.

“El cambio en las prioridades laborales de los jóvenes no refleja necesariamente una falta de compromiso con el trabajo, sino una transformación en la forma de entender el bienestar”.

Explica que problemas como ansiedad, depresión, agotamiento emocional y síndrome de burnout han generado mayor conciencia sobre las consecuencias de jornadas laborales excesivas y ambientes poco saludables.

“Elegir empleos con mayor flexibilidad puede interpretarse como una estrategia de autocuidado y prevención del desgaste psicológico”.

También señala que las nuevas generaciones crecieron observando mercados laborales más inestables, costos de vida elevados y menores expectativas de obtener seguridad a largo plazo mediante un solo empleo.

Sin embargo, advierte que la flexibilidad laboral también implica riesgos.

“Priorizar la salud mental no debe significar renunciar a la seguridad económica. La informalidad, la falta de seguridad social y la ausencia de un plan para el retiro pueden convertirse, con el tiempo, en factores de estrés y vulnerabilidad”.

Advertisement. Scroll to continue reading.
[adsforwp id="243463"]

Los jóvenes sí quieren trabajar

La idea de que las nuevas generaciones no desean trabajar contrasta con la realidad de las ferias de empleo en Benito Juárez.

El director del Servicio Municipal de Vinculación Laboral, Luis Enrique Hernández, señala que los jóvenes continúan siendo uno de los principales grupos interesados en incorporarse al mercado laboral.

“El 45 por ciento de las personas que acuden a las ferias de empleo tienen entre 18 y 29 años, mientras que alrededor del 10 por ciento está en busca de su primer empleo”.

Explica que durante temporadas vacacionales aumenta la oferta de empleos temporales en hoteles y empresas turísticas, generando oportunidades para estudiantes y jóvenes que buscan experiencia o ingresos adicionales.

Las cifras muestran que la juventud sí quiere trabajar. Lo que está cambiando son las condiciones que está dispuesta a aceptar.

Los sindicatos enfrentan nuevos retos

El cambio también alcanza a las organizaciones sindicales.

Aunque el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral mantiene registradas agrupaciones sindicales en Quintana Roo que representan sectores como hotelería, restaurantes, construcción, comercio y servicios, las nuevas generaciones muestran menor interés por incorporarse a estas estructuras.

Entre las principales críticas se encuentran la percepción de procesos burocráticos, la prioridad de la antigüedad sobre nuevas capacidades y la falta de esquemas que respondan a las necesidades actuales de crecimiento profesional y flexibilidad.

Advertisement. Scroll to continue reading.
[adsforwp id="243463"]

Las cifras muestran una transformación laboral

Los datos reflejan parte de esta realidad.

De acuerdo con cifras del INEGI, los jóvenes trabajadores enfrentan jornadas extensas y condiciones laborales que influyen en sus decisiones profesionales.

A nivel nacional, la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) muestra que una parte importante de los trabajadores jóvenes permanece en condiciones de informalidad y con ingresos limitados.

Ante este panorama, algunos prefieren asumir mayores riesgos mediante actividades independientes antes que permanecer en empleos donde consideran que el desgaste emocional supera los beneficios.

El reto para el turismo y las empresas

La industria turística de Quintana Roo enfrenta uno de los mayores desafíos de los próximos años: atraer y conservar talento joven.

Ya no basta con ofrecer una plaza fija o prestaciones laborales.

Los especialistas coinciden en que será necesario impulsar mejores salarios, oportunidades reales de crecimiento, horarios más flexibles, capacitación constante y ambientes laborales que consideren la salud mental.

El cambio ya comenzó.

Advertisement. Scroll to continue reading.
[adsforwp id="243463"]

Los jóvenes sí quieren trabajar, pero están enviando un mensaje claro: el éxito profesional ya no se mide únicamente por permanecer décadas en una empresa.

Hoy también significa construir una carrera sin sacrificar bienestar, salud mental y calidad de vida.

La verdadera transformación no está en que los jóvenes hayan dejado de valorar el trabajo.

Está en que ahora esperan que el trabajo también valore a las personas.

Te puede interesar