Manuel Chan Uicab / Grupo Cantón
Más de 50 pescadores de María Elena enfrentan pérdidas por el recale de sargazo que dificulta la captura de langosta y afecta una temporada que concluirá en 2027.
FCP.— Alrededor de 50 pescadores de la comunidad de María Elena enfrentan dificultades para realizar sus actividades debido al recale de sargazo, una problemática que ha afectado directamente la captura de langosta durante la temporada que inició el pasado 1 de julio y concluirá en febrero de 2027.
El incremento de la presencia del alga en la zona ha complicado el acceso al mar y reducido la productividad pesquera, por lo que los habitantes buscan alternativas para contener el sargazo y evitar mayores afectaciones económicas para las familias dedicadas a esta actividad.
Pablo Catzin Pech, secretario de la cooperativa Cozumel, ubicada en el asentamiento María Elena, explicó que la baja en la captura de langosta representa una preocupación para los socios, quienes dependen principalmente de esta actividad.
Recordó que durante 2024 los pescadores lograron capturar nueve toneladas de langosta en los primeros cinco meses de la temporada; sin embargo, para noviembre de 2025 la producción apenas alcanzaba cuatro toneladas y media, por lo que existe incertidumbre sobre el comportamiento de la captura durante el actual periodo.
“Nosotros no exportamos, nosotros desde aquí lo mandamos y ellos son los que exportan”, explicó el representante de la cooperativa, integrada por pescadores que operan 14 embarcaciones.
Aunque el producto cuenta con compradores asegurados, principalmente mediante intermediarios, los pescadores señalan que la disminución en la captura representa un impacto directo en sus ingresos.
Buscan contener el avance del sargazo
Ante esta situación, los habitantes de María Elena han planteado la necesidad de implementar un proyecto para contener el sargazo, propuesta que ya cuenta con autorización de autoridades ambientales debido a que la comunidad se encuentra dentro de una zona de reserva natural.
Sin embargo, el proyecto aún no se ha concretado, por lo que los pescadores continúan buscando soluciones temporales para poder mantener sus actividades.
Roberto Ucan, subdelegado de la comunidad, señaló que como medida emergente colocaron algunas tarimas para facilitar el paso hacia la zona de embarque, aunque reconoció que esta alternativa resulta insuficiente.
Indicó que buscarán establecer diálogo con responsables de la reserva para gestionar la colocación de madera y la construcción de atracaderos que permitan mejorar las condiciones de acceso para los pescadores.
En Felipe Carrillo Puerto existen dos comunidades dedicadas a la actividad pesquera: María Elena y Punta Herrero. Ambas dependen principalmente de la captura de langosta y otras especies marinas, aunque este año la presencia del sargazo ha incrementado las dificultades para desarrollar sus labores.