Manuel Chan Uicab / Grupo Cantón
Los diputados o kuches mantienen viva una tradición iniciada en 1985 mediante los gremios dedicados a la Virgen de Santa Ana, donde se unen fe, cultura maya y comunidad.
FCP.— Los kuches o diputados de la fiesta tradicional de Tihosuco son los encargados de preservar la tradición de los gremios y garantizar que esta herencia cultural continúe transmitiéndose a las nuevas generaciones.
Esta celebración, que se realiza desde 1985, mantiene viva la identidad comunitaria a través de la organización de los gremios, una práctica donde la fe, la cultura maya y la convivencia social se unen para honrar a la patrona del pueblo, la Virgen de Santa Ana.
La fiesta de Santa Ana reúne fe, cultura y comunidad maya
Este año, Max Chan Kauil y su familia recibieron el compromiso de encabezar el gremio en honor a Nuestra Señora Santa Ana, festividad que se desarrolla del 22 al 26 de julio en la comunidad de Tihosuco.
Durante estos días, habitantes y visitantes participan en procesiones acompañadas por música de charanga, estandartes coloridos, rezos y el tradicional sonido de los voladores que anuncian la celebración.
Sin embargo, detrás de la fiesta existe una gran responsabilidad, pues recibir un gremio representa un acto de confianza por parte de la comunidad hacia los kuches, quienes asumen esta encomienda con fe, devoción y alegría.
“Mi esposa María Maribel Tuz Balam y un servidor, Max Chan, tuvimos el gran honor de recibir el Segundo Gremio en honor a Nuestra Señora Santa Ana, una celebración que representa la esencia de nuestra cultura maya, nuestras costumbres y la profunda fe que ha unido a generaciones de familias de Tihosuco”, expresó.
Una tradición que pasa de generación en generación
Al recibir la responsabilidad conocida como k’ub, el kuch recibió diversos elementos simbólicos y productos que servirán para la organización del gremio que encabezará el próximo año, entre ellos un pavo, una carga de maíz y otros insumos necesarios para la ceremonia de entrega.
Max Chan Kauil señaló que ya tiene definida a la persona a quien entregará la encomienda cuando llegue el momento, siguiendo el mismo proceso que sus antepasados han mantenido durante décadas.
“Mi sincero agradecimiento a Francisco Javier Poot Pech por su entrega, compromiso y valioso apoyo para que este gremio se llevara a cabo con éxito. Su disposición y trabajo son dignos de reconocimiento. Que Nuestra Señora Santa Ana bendiga abundantemente a cada una de las personas que hicieron posible esta celebración y que nunca se pierdan la fe, la cultura y las tradiciones que nos dan identidad como pueblo”, manifestó.
En el gremio encabezado por Max Chan Kauil participan alrededor de 50 personas, quienes colaboran en las diferentes actividades que forman parte de esta tradición comunitaria.
La fiesta anual de Santa Ana, en la colonia del mismo nombre en Tihosuco, fue impulsada por habitantes ya fallecidos como el profesor Tomás Cahum, Felipe Dzidz y Cándido Poot Chan, entre otros, quienes sentaron las bases de una celebración que hoy continúa en manos de las nuevas generaciones.
La festividad representa una combinación de religión, tradición, misticismo y elementos de la cultura maya que fortalecen la identidad de la comunidad y mantienen vivo un legado transmitido durante generaciones.