Redacción / Javier A. Cervantes / Grupo Cantón
Vecinos de la Supermanzana 221 bloquearon avenidas por falta de agua, mientras otras zonas reportaron afectaciones y expertos advierten sobre la presión urbana.
Cancún.- Cancún sigue creciendo, pero sus servicios básicos no necesariamente lo hacen al mismo ritmo.
Cada nuevo edificio, fraccionamiento, hotel o desarrollo inmobiliario significa más personas, mayor consumo de agua, más demanda eléctrica y más aguas residuales que deben ser conducidas.
El problema es que una ciudad puede multiplicar sus pisos, departamentos y habitantes, pero la capacidad de sus redes no crece por arte de magia.
Esta presión sobre la infraestructura quedó nuevamente expuesta este miércoles, luego de que vecinos de la Supermanzana 221 bloquearan las avenidas 20 de Noviembre y Kabah para exigir agua potable, mientras habitantes de diversas zonas de Cancún y de la Zona Continental de Isla Mujeres reportaron afectaciones en el suministro.
Vecinos bloquean avenidas por falta de agua
Javier A. Cervantes / Grupo Cantón
La falta de agua potable provocó una manifestación vecinal y el cierre de una de las principales vialidades de Cancún, luego de que habitantes de la Supermanzana 221 bloquearan el cruce de las avenidas 20 de Noviembre y Kabah para exigir una solución al desabasto que, aseguraron, padecían desde hacía aproximadamente cuatro días.
La protesta se registró durante la hora pico, generando importantes afectaciones a la circulación y congestionamiento vehicular en los alrededores.
Los vecinos utilizaron el bloqueo como medida de presión para solicitar la intervención de las autoridades y exigir el restablecimiento del servicio.
Durante la manifestación, los inconformes lanzaron consignas como “¡Fuera Aguakan!”, en reclamo por la situación que enfrentaban.
Los habitantes señalaron que habían solicitado apoyo mediante pipas, pero que el abastecimiento recibido no había sido suficiente para cubrir las necesidades de las familias afectadas.
Bloqueo por agua genera tensión con automovilistas
El bloqueo también provocó momentos de tensión entre manifestantes y automovilistas que intentaban cruzar por la zona.
De acuerdo con reportes sobre lo ocurrido, hubo discusiones y roces entre ciudadanos debido al cierre de la vialidad y a la imposibilidad de continuar el paso.
Ante la afectación vial, elementos de Tránsito acudieron al lugar para controlar la circulación y establecer desvíos hacia otras vialidades, con el objetivo de reducir el congestionamiento.
Los vecinos permanecieron en el sitio a la espera de una respuesta que permitiera solucionar el problema y restablecer el suministro de agua potable.
Reportan falta de agua en varias zonas de Cancún
El problema no se limitó a la Región 221.
Mientras se desarrollaba la protesta, comenzaron a difundirse reportes de habitantes de otras zonas de Cancún que también denunciaban problemas con el suministro de agua potable.
De acuerdo con publicaciones realizadas por ciudadanos a través de redes sociales, las afectaciones habrían alcanzado sectores de las zonas poniente, sur y norte de Cancún, además de Rancho Viejo y la Zona Continental de Isla Mujeres.
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Los reportes ciudadanos mencionaron afectaciones en las siguientes Supermanzanas:
90; 104 a 107; 206 a 207; 209 a 218; 222 a 227; 229 a 240; 245 a 250; 253; 260; 313 a 315; 317 a 321; 324 a 327; 332 a 334; 336; 500 a 511; 513 a 521 y 523 a 529.
La amplitud de los reportes generó preocupación entre habitantes de distintos puntos de la ciudad, quienes utilizaron las redes sociales para informar sobre la falta o baja presión del servicio en sus domicilios.
Crecimiento urbano aumenta presión sobre el agua
Redacción / Grupo Cantón
Araceli Domínguez, presidenta del grupo Gema del Mayab A.C., aseguró que buena parte de los problemas actuales de agua, electricidad y vialidad tienen como origen el crecimiento de las densidades urbanas, particularmente en la zona centro de Cancún.
Explicó que un predio que anteriormente tenía una vivienda hoy puede tener autorización para construir varios niveles y albergar decenas de departamentos.
Lo mismo ocurre en zonas donde los hoteles han pasado de proyectos de ocho o 10 pisos a edificios de hasta 25 niveles.
“Obviamente que el número de personas y la demanda aumenta. Y no hay respaldo para este aumento de servicios”, señaló.
Dijo que el resultado es una especie de “rezago sobre rezago”, porque una infraestructura que ya arrastraba necesidades de ampliación ahora debe atender una ciudad mucho más densa.
El agua de Cancún proviene del subsuelo
La discusión sobre cómo garantizar el abasto también lleva a un punto ambiental.
Araceli Domínguez cuestionó que la solución se concentre únicamente en construir nuevos acueductos cuando el agua de Cancún proviene del subsuelo.
En su visión, antes de extender la infraestructura debe existir mayor orden en el crecimiento urbano y garantizar que las redes de agua potable y drenaje tengan capacidad suficiente para los nuevos desarrollos.
El crecimiento inmobiliario hacia áreas cercanas a Leona Vicario implica también la transformación de selva, precisamente en territorios que cumplen una función ambiental para la infiltración del agua de lluvia.
Cuando la vegetación desaparece y el suelo se sustituye por concreto, calles y construcciones, cambia la forma en que el agua llega al subsuelo.
En una región kárstica como Quintana Roo, donde el acuífero está estrechamente conectado con cenotes y sistemas subterráneos, proteger esas zonas no es solamente una cuestión de paisaje: también significa proteger la fuente de agua.
Polígono Sur enfrenta otra presión sobre los servicios
El llamado Polígono Sur muestra otra parte del problema, ya que, de acuerdo con datos proporcionados, existen zonas habitacionales donde el desarrollo inmobiliario avanzó sin que todos los servicios básicos estuvieran disponibles de manera suficiente.
La construcción del Tanque Villa Marino, con una capacidad de 2 mil 300 metros cúbicos, y un nuevo acueducto de 2 mil 300 metros de colector representan obras para atender esa demanda, con una inversión señalada de 34 millones de pesos y trabajos previstos en ocho fases hasta abril de 2027.
Pero mientras la infraestructura llega, la demanda ya está presente.
La situación también genera un problema ambiental: viviendas sin drenaje adecuado requieren soluciones provisionales para retirar las aguas residuales. El riesgo es que las descargas afecten el subsuelo y, con ello, el mismo acuífero del que depende la ciudad.
La demanda de agua también presiona la red eléctrica
El crecimiento urbano no solamente presiona las tuberías. También lo hace con la red eléctrica.
Araceli Domínguez relató que durante una interrupción del suministro eléctrico por la zona donde vive consultó a la Comisión Federal de Electricidad y recibió como explicación que la falla estaba relacionada con una sobrecarga.
Añadió que, para una ciudad donde el aire acondicionado representa una parte importante del consumo cotidiano, cada nuevo desarrollo incrementa la presión sobre la red.
Más viviendas, más hoteles, más comercios y más equipos de climatización significan también mayor demanda energética.
Así, agua y electricidad terminan formando parte del mismo problema: una ciudad que aumenta su capacidad de albergar personas más rápido que la infraestructura necesaria para atenderlas.
Redes hidráulicas también requieren renovación
La Zona Hotelera representa otro foco de atención.
La infraestructura hidráulica de Kukulcán ha requerido trabajos de sustitución y rehabilitación en distintos puntos, incluidos los kilómetros 11.5 y 21, con tramos de tubería que han llegado al final de su vida útil.
La preocupación ambiental detrás de estas redes es todavía mayor.
Una fuga de agua residual no representa únicamente la pérdida del recurso: en un territorio kárstico puede convertirse en una amenaza para el acuífero.
Por eso, mantener y renovar las redes existentes es tan importante como construir nuevas.
Reportan restablecimiento del agua en Cancún
Después de varias horas de afectaciones, durante la noche de este miércoles comenzaron a difundirse mensajes de ciudadanos que reportaban el restablecimiento del servicio de agua potable en diferentes sectores de Cancún.
Cerca de las 12:00 de la noche, habitantes de diversas zonas señalaron a través de redes sociales que el suministro comenzó a regresar a sus domicilios, principalmente en sectores de las zonas norte, poniente y sur de la ciudad.
Los reportes ciudadanos indicaron que, después de varios días con problemas en el suministro, el servicio comenzó a normalizarse de manera gradual.
Cancún enfrenta el reto de crecer con servicios suficientes
Cancún no enfrenta únicamente un problema de falta de agua. En el fondo, enfrenta un desafío de planeación urbana y sustentabilidad.
La pregunta ya no es solamente cuántos edificios caben en un predio, cuántos departamentos puede albergar una zona o cuántos cuartos puede sumar un hotel.
La pregunta es mucho más sencilla: ¿hay agua, drenaje y electricidad suficientes para todos ellos?
Porque cada nuevo piso representa habitantes; cada habitante representa consumo; cada consumo necesita infraestructura y cada nueva construcción modifica un territorio que cumple una función ambiental.
La ciudad puede seguir creciendo, pero si ese crecimiento avanza sobre zonas de captación, selva y áreas naturales sin garantizar servicios suficientes, el costo terminará siendo mayor.
El agua no se fabrica cuando aumenta la población. La electricidad tampoco aparece por construir más edificios. Y el acuífero no distingue entre un desarrollo nuevo y una ciudad antigua: todo lo que ocurre arriba termina teniendo consecuencias abajo.

