MANUEL CHAN UICAB / Grupo Cantón
Con más de 40 años de servicio, Mauro Yama Ek registra el cumplimiento de las ceremonias y contribuye a preservar las costumbres mayas del Día de Muertos en Tixcacal Guardia.
FCP.- En el santuario de Tixcacal Guardia, la celebración del Día de Muertos no se improvisa.
Se realiza conforme a los acuerdos teocrático-militares, bajo la supervisión del escribano maya Mauro Yama Ek, quien lleva los registros para verificar el cumplimiento de cada actividad.
Con más de 40 años de servicio en el centro ceremonial, Yama Ek es responsable de documentar cada encargo: quién realiza las ceremonias, quién cumple con la guardia y quién atiende los servicios. De esta manera, procura que las actividades se desarrollen conforme a las disposiciones heredadas de los abuelos.
Día de Muertos tiene distintos nombres en maya
Durante una entrevista realizada en lengua maya, el escribano explicó que esta celebración recibe distintos nombres según la comunidad.
“Algunos dicen U k’iinil Janal Pixán, otros U k’iinil máako’ob kimeeno’ob, en otros lugares le dicen vida y muerte, aunque lo más común es escuchar días de los finados”, dijo.
Más allá de las denominaciones, Yama Ek recordó la enseñanza de sus antecesores sobre la importancia de honrar a quienes fallecieron y evitar que caigan en el olvido.
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“Más allá del nombre, nuestros antecesores dicen que quienes son olvidados y no se les ofrece ofrenda en el altar, es malo, pues son los que vienen como animales, como pavos de monte, tejones o jabalíes. Por ello estas antiguas tradiciones no se deben olvidar, es necesario conservarlas”, mencionó en maya t’aan.
La lengua maya ayuda a conservar las costumbres
El escribano señaló que la transmisión de estas tradiciones comienza en el hogar, mediante el uso cotidiano de la lengua maya y la práctica de las costumbres. Además, en las escuelas, los maestros invitan a los abuelos para que compartan sus conocimientos y expliquen el significado de estas fechas.
Como parte de la celebración, las familias preparan alimentos para sus difuntos y los colocan en los altares.
“Nosotros recordamos a nuestros difuntos preparando k’i’iwaj o guisos para ofrecerles en el altar, chakbil kaax wa chirmole’ kaax”, dijo.
Los altares también reflejan cambios en la tradición
Yama Ek reconoció que la celebración ha cambiado con el paso del tiempo. Antes, explicó, los altares eran más sencillos y destacaban principalmente los alimentos que le gustaban al difunto en vida.
Actualmente, observa más adornos, flores y otros elementos que antes no formaban parte de la ofrenda. Sin embargo, la importancia de recordar a los antepasados y mantener vivas las costumbres permanece en la comunidad.
En Tixcacal Guardia, el trabajo del escribano maya Mauro Yama Ek contribuye a mantener el orden de las ceremonias y a preservar una tradición que se transmite de generación en generación.

