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julio 23, 2026

Movilidad en Cancún: el calvario diario de miles de trabajadores

Cancún

Movilidad en Cancún: el calvario diario de miles de trabajadores

Jazmín Ramos / Grupo Cantón

Más de 334 mil trabajadores dependen del transporte público en Cancún, donde largos tiempos de traslado, unidades deterioradas y rutas insuficientes afectan su economía y calidad de vida.

Cancún.- Detrás de las postales de playas de arena blanca y los lujosos resorts “todo incluido” de Cancún, se esconde una realidad de asfalto, espera y desgaste para quienes sostienen el motor económico de este polo turístico.

Ante ello, la movilidad se convierte en una carrera de resistencia para más de 334 mil empleados hoteleros y de servicios que, según datos del Ayuntamiento de Benito Juárez y del Instituto de Movilidad del Estado de Quintana Roo (IMOVEQROO), se desplazan en transporte público.

Para quienes generan experiencias turísticas inolvidables, el servicio urbano, más que una opción de movilidad, es una necesidad de supervivencia laboral.

Esta situación impacta directamente en sus finanzas personales y en su calidad de vida, ya que un trabajador puede perder hasta dos horas solo para llegar a su destino.

Sector empresarial respalda el cambio

Incluso los propios empresarios y hoteleros han manifestado las vicisitudes que pasan los trabajadores para movilizarse; por ello, cuando se anunció el nuevo sistema de transporte público que será operado por el Sistema de Movilidad del Bienestar (MOBI), lo consideraron un acierto de las autoridades.

En ese sentido, el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) del Caribe, Javier Olvera Silveira, indicó que, de acuerdo con las autoridades municipales, se planea una reingeniería completa del transporte basada en la demanda de la población, la cual incluirá entre 14 y 20 rutas.

No obstante, admitió que no es un tema sencillo dada la complejidad que implica reordenar el transporte, aunque destacó como un gran avance que el municipio transfiriera las facultades al IMOVEQROO y este a su vez a MOBI, quienes ya iniciaron los estudios sobre las necesidades de la ciudad para garantizar un servicio urbano digno, seguro y a un precio justo.No hay ninguna descripción de la foto disponible.

Subsidio obligatorio ante la falta de rutas

Por su parte, la presidenta de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), Jovita Portillo Navarro, indicó que, según estudios realizados por este colectivo, los colaboradores de las empresas afiliadas toman hasta tres rutas para llegar al trabajo, lo cual no solo afecta su economía, sino que les hace perder un tiempo valioso en los traslados.

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Señaló que la Coparmex ha participado en varias mesas de trabajo con el Ayuntamiento para mejorar la movilidad, por esta razón, consideran positiva la entrada de MOBI, que ya realiza pruebas piloto para liberar gradualmente nuevas rutas que cubran la demanda de la población.

Hasta 100 pesos diarios en transporte

Portillo Navarro detalló que tomar de dos a tres rutas representa un gasto diario de hasta 100 pesos en traslados; esto no solo merma el ingreso de los colaboradores, sino que también obliga a las empresas a subsidiar el transporte para evitar la rotación de personal.

Asimismo, el presidente de la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios de Quintana Roo (ADIQ) informó que más de cinco mil trabajadores de la zona hotelera presentaban problemas de movilidad debido a la falta de rutas de transporte público del kilómetro 20 al 25, donde operan más de siete resorts.

Comentó que en varias ocasiones han señalado al IMOVEQROO la urgencia de atender este rezago. Confían en que la entrada del sistema MOBI, que se encuentra en proceso, ayude a subsanar estas carencias.

Parque vehicular obsoleto y abandono nocturno

Mientras estos cambios se concretan, los trabajadores siguen padeciendo las deficiencias del servicio, principalmente quienes laboran en el horario nocturno, ya que algunas unidades dejan de operar a las 10 de la noche y se ven obligados a pagar taxis para regresar a sus hogares.

Con base en datos de las concesionarias (Autocar, Turicun, Autotransporte del Ejido Alfredo V. Bonfil, Maya Caribe y Transporte Terrestre Estatal [TTE]), el transporte público en Cancún ofrece diariamente 500 mil viajes. Aun así, la oferta es insuficiente ante el crecimiento de la mancha urbana, que ha dejado a varias zonas completamente rezagadas.

Otro problema grave es el deterioro de las unidades, la mayoría de los usuarios se queja de que, además de ser un servicio deficiente, hay camiones con más de 15 años de antigüedad, toda vez que las concesionarias no han renovado su parque vehicular, a pesar de que el transporte en Cancún representa un negocio de 1.5 millones de pesos diarios.

Las estadísticas de la autoridad de movilidad refieren que el 55.8 % de todos los viajes en transporte público corresponde a traslados de trabajadores, que según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) suman un total de 334 mil empleados.

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Hasta dos horas antes al salir de casa

Para gran parte de este sector, la jornada empieza horas antes de marcar tarjeta. Tienen que salir con dos horas de anticipación de sus hogares para llegar a tiempo; esto representa un golpe doble a las finanzas personales y a la calidad de vida, al acumular hasta cuatro horas perdidas en trayectos cada día.

Aunque algunos hoteles mitigan esta crisis ofreciendo transporte privado o subsidios económicos, el apoyo sigue siendo mínimo para la enorme cantidad de colaboradores que se desplazan diariamente.

Golpe a la economía familiar

La odisea de la movilidad en Cancún tiene un precio directo que fragmenta el salario de la clase trabajadora. Tomando como base las tarifas oficiales —de 10 pesos en la zona urbana y 12 pesos en la hotelera—, un empleado gasta en promedio entre 720 y 1,080 pesos a la quincena solo para transportarse a su empleo.

El impacto varía según la ubicación de la vivienda y los transbordos necesarios. Por ejemplo, quienes toman una ruta básica (una combi y un camión para conectar su colonia con la zona hotelera) pagan 22 pesos por trayecto. Esto equivale a 44 pesos diarios, que se traducen en 572 pesos por una quincena de 13 días laborados, o hasta 660 pesos si trabajan los 15 días completos.

En una ruta compleja que requiere tres unidades, el costo de ida se eleva a 32 pesos. Si el esquema se repite de forma constante, el gasto quincenal escala y se ubica entre los 720 y los 850 pesos, llegando a un tope de 810 pesos en quincenas de 15 días laborados de manera regular.

Cabe indicar que la saturación de las unidades y la falta de espacio provocan que los choferes ignoren a los pasajeros en las paradas.

Esto obliga a los trabajadores a iniciar sus trayectos de madrugada o a recurrir a plataformas de transporte privado para no perder el empleo.

 

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El calvario diario de los usuarios

Tal es el caso de Grecia García Rodríguez, vecina de la Av. 135, quien indicó las es muy complicado el transporte por donde vive, ya que tiene que tomar dos rutas que a veces ni siquiera se detienen porque van excesivamente llenas o simplemente no quieren parar.

Es un gran problema porque frecuentemente llego tarde a mi trabajo; aunque me levante temprano, es imposible tomar la ruta. En la avenida Nichupté, la Ruta 15 casi nunca para; se sigue de largo porque no hay lugar y termino pagando un Uber que me lleve al centro para poder llegar“.

Asimismo, Imelda Castro Mueller, mesera de la zona hotelera, señaló la escasez de opciones, dado que hay suficientes rutas.

En mi caso, tengo que salir a la avenida Nichupté para agarrar un camión que me lleve al centro y de ahí tomar la ruta que va a la zona hotelera. Salgo entre 5:00 a. m. y 5:30 a. m. porque si salgo después, es seguro que llego tarde al hotel“.

Por su parte, Adriana Herrera Maldonado, auxiliar administrativo, calificó su experiencia como pésima, al señalar que las combis las llenan tanto que no se puede ni respirar.

Los autobuses están muy deteriorados e igual los saturan; uno va cayéndose y azotando porque ya no tienen amortiguadores. Además, ya pasan llenos por la Av. Nichupté porque inician su recorrido desde otras colonias más lejanas“.

En ese mismo sentido, Laura Hernández, usuaria que trabaja por el bulevar Luis Donaldo Colosio, aseguró que el transporte es decadente, toda vez que las combis que se caen a pedazos del techo y de los asientos.

En los camiones que van a Bonfil se les ven las llantas rodar por los enormes agujeros que tienen en el piso. Los timbres no funcionan y muchas veces hay que gritarles para que hagan la parada. Llevan la música a todo volumen y siguen metiendo gente, aunque ya no quepan; las autoridades deben exigir a los concesionarios un mejor servicio”, recalcó.

Otro de los usuarios, Miguel Cruz López, barista en la zona hotelera, relató que se traslada desde el fraccionamiento Cielo Nuevo hasta el corredor turístico.

Tengo que pagar dos transportes si las condiciones son favorables, pero cuando las unidades van muy llenas, me veo obligado a pagar Uber para no faltar”.

Los entrevistados pidieron a las autoridades agilizar la entrada de MOBI, ya que diariamente viven un calvario para llegar a sus centros de trabajo.

Además del impacto económico y la pérdida de tiempo, ponen en riesgo sus vidas al abordar unidades deterioradas que en las horas pico viajan al límite de su capacidad.

La fractura social del tiempo perdido

Más allá del desgaste económico para quienes mueven la industria turística, el costo más alto se mide en tiempo. Pasar hasta cuatro horas al día dentro de un camión o una combi genera una profunda fractura social.

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Los propios estudios de movilidad refieren que los trabajadores pierden tiempo de calidad con sus familias, sacrificando momentos de convivencia, descanso y el cuidado de los hijos.

Este fenómeno no solo eleva los niveles de estrés y fatiga crónica en la fuerza laboral del sector turístico, sino que también alimenta problemáticas de desintegración familiar en las colonias de la periferia de Cancún.

Esto evidencia la enorme brecha existente entre el éxito hotelero de la región y la calidad de vida de quienes hacen posible que miles de turistas pasen la mejor experiencia en el Caribe mexicano.

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