Manuel Baeza / Grupo Cantón
Comerciantes del Crucero reportan una caída de entre 40 y 45% en ventas, pese al constante flujo de peatones y usuarios del transporte.
Cancún.— Miles de personas pasan todos los días por el Crucero de Cancún.
Abordan combis, esperan el transporte o cruzan hacia distintos puntos de la ciudad.
Sin embargo, ese movimiento constante no se refleja en las cajas de los comercios, que enfrentan una disminución importante en sus ventas.
A pesar del regreso a clases y de la expectativa de una recuperación en las compras, los comerciantes de esta tradicional zona reportan una caída de entre 40 y 45 por ciento en sus ventas.
Ana Beatriz Pérez Ayala, presidenta del Comité de Vigilancia del Crucero, explicó que la disminución en la actividad comercial también afecta a los negocios instalados en el Parián.
Los comerciantes esperaban que el inicio del nuevo ciclo escolar generara una mayor demanda. Sin embargo, el comportamiento de las compras ha sido diferente al esperado.
El regreso a clases limita el gasto familiar
“Ha bajado mucho la venta”, comentó Pérez Ayala, al reconocer que resulta difícil conocer con precisión cómo las familias están distribuyendo actualmente sus ingresos ante la acumulación de gastos que implica el regreso a las aulas.
La compra de útiles escolares, uniformes y calzado, además de las inscripciones y otros compromisos económicos, parece haber reducido la capacidad de compra de muchas familias.
Ante este escenario, los comercios permanecen a la espera de una recuperación que todavía no llega.
El panorama contrasta con el movimiento que registra diariamente el Crucero.
Desde las primeras horas de la mañana existe un flujo constante de peatones y usuarios del transporte público.
Se trata de uno de los principales puntos de conexión hacia diferentes colonias y regiones de Cancún.
Por ello, durante buena parte del día la zona mantiene una intensa actividad.
Sin embargo, para quienes dependen de las ventas, el tránsito de personas no necesariamente se convierte en consumo.
Hay movimiento, pero no compradores
El contraste resulta evidente. Mientras las calles y puntos de transporte permanecen llenos de personas, los comerciantes enfrentan una reducción considerable en sus ingresos.
El flujo de peatones se mantiene, pero muchos pasan por la zona con un objetivo distinto al de realizar compras. Para los negocios, esta diferencia entre movilidad y consumo se ha convertido en uno de los principales problemas durante las últimas semanas.
La situación también alcanza a los establecimientos del Parián, donde los comerciantes tenían expectativas de una mayor actividad con el regreso a clases.
Sin embargo, los gastos que enfrentan las familias al comenzar el ciclo escolar parecen haber cambiado sus prioridades de consumo.
Por ahora, los comerciantes confían en que esta situación sea temporal y que, una vez superada la etapa de mayores gastos escolares, las familias puedan recuperar parte de su capacidad de compra.
Comerciantes esperan una recuperación
Los negocios de la zona mantienen la esperanza de que el consumo mejore después del periodo de mayores gastos relacionados con el regreso a clases.
La expectativa es que las familias puedan disponer nuevamente de una mayor parte de sus ingresos para otros productos y servicios.
Mientras tanto, el Crucero mantiene su dinámica habitual.
El transporte continúa movilizando a cientos de personas y las calles conservan el movimiento característico de esta zona de Cancún.
Pero para los comerciantes, la realidad es distinta: la gente sigue pasando, aunque cada vez son menos quienes se detienen a comprar.
La caída de entre 40 y 45 por ciento en las ventas representa un nuevo reto para los establecimientos de una de las zonas comerciales y de movilidad más tradicionales de la ciudad.
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