Redacción / Grupo Cantón
El pequeño macaco japonés que se hizo viral por abrazar un peluche tras ser rechazado por su madre celebra su primer cumpleaños. Hoy, Punch ya convive con otros monos y se convirtió en un símbolo de esperanza y resiliencia.
Japón.- Hace un año, las imágenes de un pequeño mono aferrado a un peluche dieron la vuelta al mundo. Hoy, Punch, el macaco japonés que conquistó millones de corazones tras ser abandonado por su madre, celebra su primer cumpleaños convertido en uno de los habitantes más queridos del Zoológico y Jardín Botánico de Ichikawa.
Punch nació el 26 de julio de 2025, pero poco después fue rechazado por su madre, una situación que puede ocurrir ocasionalmente en primates primerizos. Ante ello, los cuidadores del zoológico decidieron criarlo de manera manual y le entregaron un peluche con forma de orangután para ayudarlo a desarrollar el instinto de aferrarse, fundamental para las crías de macaco. Lo que comenzó como una herramienta de cuidado terminó convirtiéndose en el símbolo de su historia.
Punch ya convive con el resto de los macacos del zoológico
Meses después, un video mostró a Punch intentando integrarse con otros monos. Cuando era rechazado o intimidado, corría de inmediato a abrazar su inseparable peluche, una escena que despertó una ola de empatía en redes sociales bajo el hashtag #HangInTherePunch (“Resiste, Punch”).
Su primer cumpleaños
Hoy la historia es muy diferente. Punch ya convive con el resto de los macacos del zoológico, juega con normalidad y prácticamente ha dejado atrás la dependencia de su querido compañero de felpa. Incluso, quienes lo visitan aseguran que ya es difícil distinguirlo entre los demás integrantes del grupo.
Su primer cumpleaños también se convirtió en una celebración internacional. El zoológico informó que recibió alrededor de 2 mil 500 tarjetas y mensajes de felicitación enviados desde Japón y distintos países, mientras decenas de visitantes acudieron especialmente para verlo y recordar el camino que recorrió desde que luchaba por sobrevivir hasta convertirse en un símbolo de resiliencia.
Para los cuidadores, Punch representa mucho más que una historia viral. Es el ejemplo de cómo el cuidado constante y la paciencia pueden cambiar el destino de un animal que parecía no tener oportunidades. Para miles de personas alrededor del mundo, en cambio, sigue siendo aquel pequeño mono que encontró en un simple peluche el abrazo que necesitaba cuando más lo requería.