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24 febrero, 2024

Cultura

Tradición que no muere

El simbolismo que trae consigo el pan de muerto sigue pasando de generación en generación

El pan de muerto sigue siendo una tradición. 

Las poblaciones mexicanas especialmente del centro y sur del país han tenido un gusto particular por ese pan de fiesta, dedicado a los difuntos que regresan a reencontrarse con sus familias el 31 de octubre, 1 y 2 de noviembre, de acuerdo con la tradición de Día de Muertos que se ha heredado de generación a generación desde hace varios siglos.


Este pan se caracteriza por las cuatro tiras que llevan encima, que simbolizan los huesos y lágrimas de los difuntos.

 
La historia de la elaboración del pan de muerto es un símbolo de fiesta y en honor a los fieles difuntos se ha heredado de generación en generación, misma que perdura hasta la fecha.

 
Durante estos días, las ofrendas puestas en honor a los fieles difuntos, uno de los elementos que no puede faltar es el pan de muerto, cuyo sabor, preparación y presentación varía según el estado de la República, y que tiene su origen en la época prehispánica.

 
En Cancún, se ha adoptado las tradiciones de la península de Yucatán, los ingredientes han cambiado poco a poco y también han ido innovando.

 

 

HISTORIA

 


El pan se caracterizaba porque se bañaba con la sangre del corazón aun latiendo de las personas ofrecidas en sacrificio al Dios del Juego, que ocupaba el centro del universo; sin embargo, a su llegada, los españoles rechazaron ese tipo de sacrificio y a cambio elaboraron un pan de trigo en forma de corazón bañado de azúcar, pintado de rojo, simulando la sangre de los sacrificios.

 
Ahora, el tradicional pan de muerto lleva levadura, junto con azúcar, harina de trigo, sal, mantequilla y en algunos casos las ralladuras de una naranja, para darle sabor, además algunos sitios de panaderías ofrecen opciones distintas con relleno, dulce, cobertura que van más allá de lo clásico glaseado, además de las opciones gourmet cuyo relleno es salado.

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Así, como la preparación de la masa y en cada uno de los elementos del pan tiene su razón de ser, por ejemplo el de la forma circular indica el ciclo de la vida y la muerte, en la parte de arriba se observan unas bolitas que simbolizan la muerte o el cráneo, a los lados también se observan cuatro tiras de canela que simbolizan los huesos y las lágrimas derramadas por los difuntos, los cuales son puestas en forma de cruz señalando así las direcciones del universo y cada una dedicada a un Dios distinto.

 
En México, el pan de muerto es toda una tradición en las ofrendas puestas en honor de quienes ya no están entre los seres vivos y destaca entre las flores colores y sabores que recuerdan la partida de los seres queridos.(Saraí Reyes/Quintana Roo Hoy)

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