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mayo 08, 2026

Voces

Voz Máacewal – ¿Patrimonio vivo o patrimonio muerto?

Por Manuel Chan Uicab

Somos pobres – otsilo’on, trabaja para que no tengas que sufrir en la milpa, ¿cuántos de los que nacimos en esta bendita tierra maya hemos escuchado estas frases?, expresiones poderosamente letales que han repercutido en el despojo de nuestro patrimonio.

La fortaleza, el escudo, los pilares del pueblo maya, son nuestro maya t’aan, nuestra milpa, nuestra tierra, los conocimientos de organización comunitaria como una forma de vida, pero nuestro patrimonio se está muriendo.

Desde el adoctrinamiento religioso, la alfabetización y la imposición de una lengua nacional, así como la falsa idea del desarrollo nos ha despojado la alegría de vivir sin horarios, del verdadero amor a la tierra que nos provee de alimentos sanos, de la convivencia familiar y la comunalidad, ahora perseguimos el dinero, la acumulación de lo material y en lugar de estar mejor, la realidad se vuelve más frustrante.

Los mayas que éramos felices y no lo sabíamos estamos en los hoteles de la riviera maya, mal pagados, trabajando más de 8 horas, sin tiempo para convivir con la familia para ver crecer a los hijos e hijas, pagando deudas, padeciendo alguna enfermedad, enfrentando una ruptura familiar, y sintiéndose, sin armas, olvidando el patrimonio que nos fue heredado.

Los mayas estamos también en las oficinas de las instituciones, esperando que algún día nos jubilaremos y gozaremos de una pensión y olvidamos nuestro patrimonio mientras la vida se nos va, no hay tiempo para planes con la familia, porque hay que “chambiar”, pues la chamba es primero, aunque no hay medicinas, no hay especialistas para atender el padecimiento que uno enfrenta después de más de 30 años de entrega.

Algunos mayas sólo están

No es fortuito hay un plan para despojarnos de nuestro maya t’aan, nuestra milpa, nuestra tierra, los conocimientos de organización comunitaria como una forma de vida, pero nuestro patrimonio se está muriendo.

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La cuestión no es si la guerra sigue, sino cuantos de las y los mayas de hoy luchamos para resistirnos a ser despojados, porque nos estamos quedando sin armas.

Seguimos diciendo que esta tierra no se ha perdido, pero cuantos realmente hacemos algo para defenderla.

Porque al tiempo que estamos, nos han arrebatado la verdadera dignidad como pueblo maya, desde una visión del xla’ desarrollo.

La falta de respeto a los dueños de estas tierras, a los que nos han violentado con una educación encaminada a olvidar y renegar lo que es nuestro pues se dijo repetitivamente que la milpa era mala y empezó a abandonarse y a depender del dinero y de lo material.

“De que servía el dinero, sólo para levantar, porque lo teníamos todo” decía don Chicote ahora sus platicas siguen resonando en estos renglones.

Si en algún momento has defendido al enemigo no es fortuito, es algo planeado, si hemos visto que le dan ofrendas al enemigo, si hemos visto que le dan regalos y hasta lo hemos invitado a nuestra casa, recordemos que buscaban no sólo despojarnos de nuestras tierras y de nuestro patrimonio sino de exterminarnos.
Chen waye tak tu la’ sutuk – hasta aquí por hoy

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