Toda cultura tiene una tendencia inherente a protegerse de culturas diferentes.
A lo largo del tiempo, hemos aprendido que la cultura no es simplemente una expresión social, sino una fortaleza cuidadosamente construida que nos protege de la invasión y de la destrucción por parte de fuerzas hostiles que buscan apoderarse de lo que hemos creado.
Los estadounidenses crecen con la idea del crisol de culturas.
Se dice que el país se construyó sobre la base de la inmigración abierta. Incluso la Estatua de la Libertad proclama que los inmigrantes deben ser recibidos con los brazos abiertos, independientemente de su origen.
El mensaje implícito era que las diferentes culturas debían ser tolerantes entre sí y vivir en armonía.
Es importante recordar qué durante este período, Estados Unidos y sus industriales buscaban mano de obra barata para sus fábricas.
Aquí radica la raíz de la crisis actual: un conflicto entre las élites ultra ricas y la izquierda política que existe desde hace más de un siglo.
Hoy en día, los movimientos de extrema izquierda se han fusionado por completo con las instituciones de los ultra ricos. A esta alianza la llamamos «globalización».
Los migrantes de países subdesarrollo no tienen ninguna intención de tolerar nuestros ideales; nos subyugarían si pudieran.
Estos migrantes provienen del tercer mundo donde el socialismo es la norma o el islam la religión dominante.
La inmigración masiva de la “edad de oro” provino mayoritariamente de países de Europa Occidental.
Esto no se trata de color de piel; se trata de principios. No se trata de racismo; se trata del instinto de supervivencia.
Qué mejor manera de destruir una sociedad que inundarla con masas de personas ideológicamente opuestas.
Si los izquierdistas, los globalistas, los wokistas quieren acabar con nosotros, debemos detener esta invasión, por el futuro de nuestros hijos, por nuestra cultura y nuestra tradiciones.
El liberalismo tolerante, con sus ONG, de todo tipo que nos están invadiendo bajo cualquier motivo (El calentamiento, el derecho de los género, etc.) debe morir hasta que el globalismo sea derrotado; es la única manera de sobrevivir.
Debemos oponernos a la “democracia”.
FIN

