Con la llegada de la pandemia ha aumentado consideradamente el consumo de plásticos de un solo uso, lo cual puede tener consecuencias graves para nuestro medio ambiente.

Hoy tenemos dos grandes preocupaciones que son vencer el coronavirus, y la crisis económica producida por esta pandemia lo cual deja la problemática del medio ambiente en un plano muy secundario.

Hace un año se estableció la prohibición de usar, comercializar y distribuir todo lo referente a bolsas, platos, popotes y cualquier recipiente que fuera desechable y que sirviera para trasladar alimentos o mercancías.

La prohibición se fue realizando de forma gradual, en algunas áreas como lo son las islas, cayos y zonas vulnerables, se contó con un lapso de 6 meses para la sustitución de esos productos y en el resto del Estado el plazo para la eliminación de estos productos se venció exactamente el pasado18 de junio, sin embargo, a consecuencia de la emergencia sanitaria por la que estamos atravesando a causa de la pandemia generada por el COVID-19, el gobierno del Estado dio por iniciada la fase de reactivación económica de forma gradual, exhortando a la población a quedarse en casa el mayor tiempo posible.

Por esa razón, se ha incrementado el uso de envases desechables de plástico, pues el traslado de mercancías de los servicios a domicilio y de la modalidad “para llevar” se han vuelto la forma más segura de pedir comida, el súper o prácticamente cualquier cosa que pidas por internet, inclusive hay hoteles y restaurantes que dentro de sus propias instalaciones brindan los servicios de alimentos a los turistas en recipientes desechables.

Fue por eso que la Secretaría de Medio Ambiente en Coordinación con la Secretaría de Salud, argumentaron que prohibir justo en estos momentos el uso de estos productos podría repercutir de manera negativa las medidas de seguridad sanitarias establecidas y sobre todo perjudicaría el desarrollo de las actividades económicas en el Estado.

Claramente en estos momentos es prioridad la salud y el bienestar colectivo, sin embargo tampoco hay que dejar de preocuparnos por el problema de contaminación al medio ambiente. Por esa razón, el 19 de junio pasado se publicó en el Periódico Oficial del Estado, el acuerdo por el que se establece que:Con la llegada de la pandemia ha aumentado consideradamente el consumo de plásticos de un solo uso

Por el tiempo en el que dure la emergencia sanitaria por COVID-19, se podrán utilizar y/o comercializar y/o distribuir popotes, envases para bebidas, platos, vasos, tazas, copas, charolas y cubiertos desechables, productos derivados de poliestireno expandido, y bolsas desechables, siempre que sean fabricadas con material biodegradable y/o compostable y/o reutilizable.

El incumplimiento de esta medida, puede ir desde una amonestación, multa, arresto, clausura o cancelación de licencias, concesiones y permisos.

En conclusión, por el momento, los productos desechables estarán permitidos únicamente si son biodegradables, compostables o reutilizables.