Javier / Grupo Cantón
La denuncia contra un profesor del Colegio de Bachilleres Cancún Uno ha generado incertidumbre entre estudiantes, padres y docentes, quienes piden una investigación imparcial y mayor seguridad en el plantel.
Cancún.- El presunto caso de acoso denunciado por una alumna contra un profesor de Química del Colegio de Bachilleres Cancún Uno ha generado un ambiente de incertidumbre entre la comunidad educativa, donde padres de familia, estudiantes, docentes y exalumnos solicitaron que las autoridades esclarezcan los hechos con apego al debido proceso y garanticen la seguridad dentro del plantel.
La situación cobró mayor relevancia luego de que, de acuerdo con testimonios difundidos entre integrantes de la escuela, una persona ajena a la institución ingresó a las instalaciones y presuntamente agredió físicamente al docente frente a estudiantes, generando momentos de tensión.
Hasta el momento, las autoridades no han informado oficialmente sobre la situación jurídica del profesor ni sobre su estado de salud, mientras las investigaciones permanecen abiertas.
En medio del proceso, decenas de estudiantes, maestros y exalumnos han manifestado públicamente su respaldo al docente mediante mensajes en redes sociales, donde destacan su trayectoria de más de dos décadas como profesor de Química y lo describen como un maestro comprometido con la formación académica y personal de varias generaciones.
“Fue más que un maestro“, coinciden diversos testimonios, en los que también recuerdan que el profesor fungió como consejero y tutor para numerosos alumnos durante su trayectoria educativa.
No obstante, quienes han expresado su apoyo también han insistido en que el caso debe resolverse mediante una investigación imparcial, respetando el debido proceso y los derechos tanto de la denunciante como del docente.
Solicitan intervención de autoridades
Padres de familia y estudiantes hicieron un llamado a la Fiscalía General del Estado y a la Secretaría de Educación de Quintana Roo para que el caso sea investigado con transparencia y objetividad, además de revisar las condiciones de seguridad dentro del plantel.
La comunidad educativa coincidió en que el objetivo debe ser garantizar un entorno seguro para alumnos, docentes y personal administrativo, al tiempo que las investigaciones continúan conforme a derecho y sin prejuzgar la responsabilidad de las personas involucradas.