Ángel Canul / Grupo Cantón
Productores pecuarios de Lázaro Cárdenas aseguran que el combate contra el gusano barrenador recae actualmente en los propios ganaderos, quienes destinan recursos y tiempo para evitar afectaciones en sus hatos.
Lázaro Cárdenas.-El gusano barrenador se ha convertido prácticamente en un problema endémico en la región, aseguró Pedro Cab Novelo, integrante de la Asociación Ganadera Local de Lázaro Cárdenas, al señalar que actualmente son los propios productores quienes realizan las labores de control y atención en sus ranchos.
Explicó que, aunque al inicio de la contingencia se impartieron capacitaciones y cursos para combatir la plaga, con el paso del tiempo la responsabilidad ha recaído directamente en los ganaderos, quienes destinan recursos económicos y tiempo para proteger a sus animales.
“El productor es quien está atendiendo el problema en campo. Gracias a ese trabajo no se observan estragos mayores en los hatos ganaderos, pero representa una inversión adicional para quienes viven de esta actividad”, expresó.
Cab Novelo, recordó que el gusano barrenador ingresó desde Centroamérica, pese a que durante años había permanecido bajo control. Sin embargo, afirmó que hasta ahora no se han concretado acciones visibles como la dispersión de moscas estériles, estrategia utilizada para reducir la reproducción de la plaga.
Indicó que, aunque se anunciaron programas y medidas para contener el avance del insecto, los resultados tangibles aún no son perceptibles para los productores de la región.
El representante ganadero señaló que las autoridades mexicanas realizaron esfuerzos para evitar que la plaga cruzara hacia territorio estadounidense, mientras que organismos internacionales impulsaron la reactivación de plantas productoras de moscas estériles en Centroamérica. No obstante, dichas acciones no lograron detener su expansión.
Añadió que en semanas recientes se reportaron los primeros casos de gusano barrenador en Estados Unidos, situación que confirma el avance de este problema sanitario en el continente.
Agregó, que la vigilancia permanente de los productores ha sido fundamental para evitar afectaciones más severas en el sector pecuario, aunque advirtió que el combate constante contra la plaga continúa generando costos adicionales y una mayor carga de trabajo para los ganaderos.