Redacción/Grupo Cantón
La Semarnat negó de manera definitiva la autorización ambiental al proyecto “Biocentro Isla Grande”, que pretendía construir un complejo hotelero de palafitos en Yum Balam, Holbox.
Holbox.- La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) propinó un revés definitivo al megaproyecto hotelero ecoturístico denominado “Biocentro Isla Grande”, que pretendía edificarse en una de las zonas de mayor fragilidad ecológica dentro del Área de Protección de Flora y Fauna Yum Balam, en la Isla Grande de Holbox.
La resolución, emitida por la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental (DGIRA), frena las intenciones de la empresa promotora Pradesa S.A. de C.V., que desde 2024 buscaba obtener la Manifestación de Impacto Ambiental para desarrollar un complejo hotelero de palafitos.
El proyecto rechazado contemplaba el desarrollo de infraestructura turística sobre una superficie superior a las 331 hectáreas, diseñada para albergar 49 habitaciones exclusivas bajo la modalidad de palafitos.
El complejo proyectaba además albercas, restaurantes, bares, diversas amenidades vacacionales y obras de infraestructura básica para su operación, como un sistema de tratamiento de aguas residuales y plantas para la generación de energía eléctrica. Todo ello requería una inversión estimada en cuatro millones de dólares, equivalentes a más de 72 millones de pesos, y un periodo de ejecución de cinco años.
La autoridad ambiental federal fundamentó su resolución negativa en dos causas principales de carácter normativo y legal.
En primer lugar, la DGIRA determinó que las características del desarrollo turístico contravenían las normas de densidad, intensidad y modalidades de construcción establecidas para preservar el equilibrio ecológico de la reserva natural Yum Balam.
En segundo término, y como el principal obstáculo legal, se constató que el predio propuesto fue afectado por un grave incendio forestal en agosto de 2025. De conformidad con el artículo 97 de la Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable, la legislación mexicana prohíbe otorgar cambios de uso de suelo en terrenos forestales incendiados antes de que transcurran 20 años, con el fin de garantizar la restauración y regeneración natural del ecosistema.
Organizaciones ambientales respaldan aplicación de la veda forestal
El incendio forestal que marcó el destino del proyecto devastó entre 670 y 700 hectáreas de vegetación nativa en la Isla Grande de Holbox, afectando gravemente áreas de selva baja, arbustos y, especialmente, ecosistemas de manglar.
El fuego se propagó rápidamente debido a los fuertes vientos de la región y requirió más de seis días de intensas labores para ser controlado por completo.
Aunque las investigaciones de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) descartaron que el siniestro hubiera sido provocado de manera intencional, diversas organizaciones civiles, entre ellas el Centro Mexicano de Derecho Ambiental, Amigos de Sian Ka’an, Centinelas del Agua, el Grupo Ecológico del Mayab, el Grupo Tortuguero del Caribe y Casa Wayuu, ejercieron presión social y legal para exigir la aplicación estricta de la veda forestal de 20 años.
Finalmente, este criterio fue incorporado por la Semarnat para negar la autorización ambiental al proyecto.
Prohibidas nuevas obras en la zona afectada de Yum Balam
Tras la emisión de esta negativa, la Semarnat advirtió que en el terreno está estrictamente prohibido realizar cualquier tipo de obra o retirar ejemplares de vegetación protegida.
La dependencia federal enfatizó que la remoción de un solo ejemplar de manglar sin autorización podría derivar en severas sanciones legales.
Aunque el fallo deja abierta la posibilidad de que la empresa promotora corrija y reestructure el proyecto para presentarlo nuevamente en el futuro, la veda de 20 años impuesta por la ley tras el incendio forestal se mantiene como una barrera legal prácticamente insalvable para cualquier desarrollo en la zona en el mediano plazo.
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