Jazmín Ramos / Grupo Cantón
Las edificaciones en Quintana Roo cuentan con resistencia estructural suficiente para soportar movimientos telúricos recientes, sin representar riesgo para la población
Cancún.- Las construcciones actuales en Quintana Roo cuentan con la resistencia estructural necesaria para soportar los recientes movimientos telúricos registrados en la entidad, por lo que se descarta cualquier tipo de riesgo para la población, afirmó Javier Olvera Silveira, presidente de Vivo Grupo Inmobiliario.
Refirió que los movimientos telúricos reportados en la región son de baja intensidad; por lo tanto, no representan un peligro para la infraestructura local, si se toma en cuenta el tipo de suelo y que la mayoría de las edificaciones están diseñadas para soportar los embates de huracanes con vientos de hasta 200 a 250 kilómetros por hora.
Construcciones están preparadas para huracanes y sismos leves
En cuanto a las mesas de trabajo convocadas por las autoridades estatales para actualizar los reglamentos de construcción y fortalecer el apartado sísmico, consideró que estas modificaciones no son estrictamente necesarias debido a las condiciones geográficas de la península.
Sin embargo, aclaró que, si las normativas llegan a modificarse, las empresas del sector no tendrían problemas para adaptarse, ya que actualmente aplican altos estándares de calidad en la construcción; por lo tanto, cualquier ajuste sería acatado.
Edificaciones cumplen estándares de resistencia en el Caribe mexicano
Recalcó que los edificios en la región están diseñados para resistir fenómenos meteorológicos extremos, especialmente huracanes, por lo que los cálculos estructurales contemplan parámetros de seguridad ante estos eventos.
Asimismo, destacó las ventajas del territorio quintanarroense en comparación con otras zonas de alta sismicidad del país, como la Ciudad de México, donde el suelo es blando y los terremotos pueden superar los 7.5 grados Richter, mientras que en el estado predomina un suelo firme compuesto principalmente de roca sólida.