Manuel Baeza / Grupo Cantón
Aunque su inicio de operaciones ha estado marcado por accidentes, polémicas en redes sociales y cuestionamientos de algunos sectores del transporte.
Cancún.- A un mes de haber comenzado operaciones, el Puente Vehicular Nichupté se mantiene como una de las obras más comentadas de Cancún.
Aunque fue inaugurado oficialmente por autoridades federales, la circulación vehicular inició cuatro días después, una vez que la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) concluyó las revisiones necesarias para garantizar su funcionamiento y seguridad.
Desde entonces, la nueva conexión entre la ciudad y la Zona Hotelera no ha estado exenta de controversias.
Apenas horas después de su apertura al público se registró el primer accidente vial, provocado principalmente por la distracción de algunos conductores que, impresionados por la vista panorámica de la laguna Nichupté, reducían la velocidad para tomar fotografías o videos mientras manejaban.
Accidentes y polémicas marcaron sus primeras semanas
Las primeras semanas también estuvieron marcadas por la inconformidad de motociclistas, luego de que se informara que las unidades con cilindraje menor a 600 centímetros cúbicos no podrían circular por el puente.
A ello se sumó el descontento de operadores del servicio de taxi, quienes inicialmente cuestionaron las condiciones para acceder a la nueva infraestructura.
Otra de las polémicas más difundidas surgió en redes sociales cuando comenzó a circular un video en el que se afirmaba que la estructura ya presentaba soportes adicionales debido a supuestos problemas.
La SICT aclaró rumores sobre la estructura del puente
La SICT salió al paso de las versiones y aclaró que dichos elementos forman parte del diseño original de la obra y no corresponden a reparaciones o fallas estructurales.
El puente también enfrentó su primera gran prueba de capacidad el pasado 10 de mayo.
Con motivo del Día de las Madres, cientos de automovilistas decidieron recorrer la nueva vialidad, generando largas filas y un importante congestionamiento que impidió cumplir con el tiempo estimado de traslado de aproximadamente 10 minutos.
Pese a las controversias, el Puente Nichupté comienza a consolidarse como una pieza estratégica para la movilidad de Cancún.
Infraestructura estratégica para conectar la ciudad y la Zona Hotelera
La puesta en marcha de rutas de transporte público, incluida la Ruta 27, busca ampliar su utilidad para miles de usuarios que diariamente se trasladan entre la ciudad y la Zona Hotelera.
La obra, considerada una de las más importantes del actual gobierno federal, fue destacada recientemente por Claudia Sheinbaum dentro del balance de proyectos de infraestructura impulsados en los últimos años.
Con una longitud de 11.2 kilómetros, tres carriles de circulación —uno reversible—, ciclovía bidireccional y capacidad estimada para atender hasta 12 mil vehículos diarios, el Puente Nichupté llega a su primer mes de operación convertido en símbolo de modernidad, pero también de los retos que implica transformar la movilidad de uno de los principales destinos turísticos del país.

