La dependencia federal afirmó que las estructuras metálicas visibles cerca del entronque Kukulcán forman parte del diseño original y no representan fallas, daños o riesgos para la obra.
La SICT explicó que el puente fue diseñado bajo criterios especializados para adaptarse al suelo kárstico de Quintana Roo, considerado complejo por sus características geológicas y de soporte.
Entre los claros 213 y 221 se incorporaron pilas de cimentación y cabezales metálicos de acero de alta resistencia, con el objetivo de distribuir mejor las cargas y evitar desplazamientos estructurales.
Antes de su apertura, el Puente Nichupté fue sometido a pruebas estáticas y dinámicas, incluyendo frenados, impactos controlados y circulación de vehículos pesados, sin registrar deformaciones fuera de norma.
La SICT indicó que mantiene monitoreo topográfico diario mediante supervisión especializada. Reiteró que la seguridad de los usuarios es prioridad durante todas las etapas de construcción y operación.

