Manuel Baeza / Grupo Cantón
Activistas y representantes de la comunidad LGBTIQ+ en Cancún señalaron que el llamado “voto rosa” podría convertirse en un factor determinante en futuros procesos electorales en Quintana Roo.
Cancún.- La comunidad LGBTIQ+ de Quintana Roo busca que su peso electoral se traduzca en una representación política auténtica. Integrantes de los principales colectivos de diversidad sexual en Cancún advirtieron que el llamado “voto rosa” podría convertirse en un factor decisivo en los próximos procesos electorales y exigieron que los espacios destinados a la diversidad sean ocupados por personas con trayectoria en la defensa de sus derechos.
Durante una entrevista, Miguel Dzib, integrante del Comité del Cancún Pride Internacional, afirmó que la población LGBTIQ+ representa aproximadamente el 6 por ciento de la población total, de acuerdo con datos del INEGI. Bajo esa estimación, el sector podría representar entre 60 y 70 mil votos en Quintana Roo, una cifra suficiente para influir en una elección e incluso en la conservación del registro de algunos partidos políticos.
“Las personas que hemos luchado durante años por los derechos de la diversidad merecemos esos espacios. Muchas de las políticas públicas que hoy benefician a nuestra comunidad fueron impulsadas por activistas que trabajaron durante décadas sin buscar cargos públicos”, señaló.
Dzib criticó que en algunos casos las posiciones de representación destinadas a la diversidad sexual hayan sido ocupadas por personas que, aseguró, carecen de trabajo previo dentro de la comunidad. Por ello, consideró que los partidos políticos deberían acercarse a quienes han construido una trayectoria en la defensa de los derechos humanos y la inclusión.
Incluso reconoció que sí le interesaría participar en un cargo de elección popular en el futuro. “Sí me interesaría porque considero que tengo una historia y una trayectoria muy larga de trabajo en materia LGBTIQ+. Las personas de la sociedad civil debemos ocupar esos espacios porque los hemos construido y trabajado durante años”, afirmó.
Por su parte, Fernando Manzur, presidente del Cancún Pride Oficial, aclaró que la organización que representa no tiene una filiación partidista y que su labor principal es visibilizar las problemáticas y necesidades de la diversidad sexual en Cancún.
“Cancún Pride Oficial no es un grupo político. Nosotros buscamos generar visibilidad, abrir espacios de diálogo y trabajar con asociaciones, colectivos y sociedad civil organizada. Hay personas muy capaces dentro de la comunidad, pero no nos corresponde a nosotros posicionarlas”, explicó.
No obstante, reconoció que existen liderazgos sólidos dentro de la diversidad sexual que podrían desempeñar un papel importante en la vida pública, aunque consideró que la política requiere preparación y experiencia para enfrentar los retos que implica.
A medida que se acercan nuevos procesos electorales, el llamado voto rosa comienza a cobrar relevancia en el escenario político estatal. Para los activistas, la exigencia es clara: que la representación de la comunidad LGBTIQ+ no quede en manos de oportunistas, sino de quienes han trabajado durante años por la igualdad, la inclusión y el reconocimiento de sus derechos.

