Redacción / Grupo Cantón
Alumnos aseguran que la institución carece de laboratorio, biblioteca y otros servicios prometidos; además, afirman haber recibido amenazas tras denunciar las irregularidades.
Cancún.- Estudiantes del Grupo Colegio del Golfo Cancún denunciaron públicamente una serie de presuntas irregularidades en la institución educativa, entre ellas la falta de un laboratorio para prácticas, ausencia de biblioteca, carencia de credenciales estudiantiles y problemas relacionados con el seguro escolar que, aseguran, nunca les ha sido explicado.
De acuerdo con el testimonio de una alumna, el grupo inició clases en mayo de 2025 y, desde el proceso de inscripción, nunca fueron informados de que la institución no contaba con instalaciones indispensables para su formación académica.
Los estudiantes señalaron que, pese a haber pagado un seguro escolar, hasta la fecha desconocen en qué hospital puede hacerse válido o cuál es el procedimiento para utilizarlo.
Asimismo, indicaron que, después de casi dos años de estudios, continúan sin contar con un laboratorio donde desarrollar las prácticas necesarias para su preparación profesional.
Según la denuncia, en noviembre de 2025 fueron enviados a realizar prácticas al Clínica Nova Cancún; sin embargo, varios alumnos no contaban con los conocimientos básicos debido a la falta de capacitación previa, situación que derivó en que algunas estudiantes fueran exhibidas y humilladas durante sus actividades por no saber realizar procedimientos considerados elementales.
Los denunciantes afirman que actualmente varios alumnos aún presentan dificultades para desarrollar habilidades esenciales, como la canalización, lo que consideran preocupante al tratarse de una profesión que requiere preparación práctica constante.
A estas inconformidades se suman presuntos conflictos con algunos docentes. Los estudiantes aseguran que, pese a presentar quejas, no recibieron respuesta por parte de la institución.
Incluso, señalaron que tres alumnas decidieron manifestar su inconformidad; una de ellas optó por darse de baja, mientras que las otras dos habrían recibido amenazas de ser expulsadas si la situación se hacía pública, además de que se les pidió mantener silencio.
“No buscamos perjudicar a nadie. Lo único que exigimos es una educación de calidad, instalaciones adecuadas y que se respeten nuestros derechos como estudiantes“, expresan los afectados.
Los estudiantes hicieron un llamado a las autoridades educativas para que revisen las condiciones en las que opera la institución y verifiquen el cumplimiento de los servicios académicos ofrecidos, con el fin de evitar que futuros alumnos enfrenten la misma situación.