Redacción / Grupo Cantón
La cifra de víctimas por el doble terremoto en Venezuela aumentó a 920 fallecidos. Equipos nacionales e internacionales mantienen la búsqueda de sobrevivientes entre los escombros.
Venezuela.— Venezuela permanece en estado de emergencia luego del devastador doble terremoto que sacudió el norte del país el pasado 24 de junio. A más de 48 horas del desastre, las autoridades informaron que la cifra de víctimas mortales ascendió a 920 personas, mientras que más de 3 mil 300 resultaron heridas y continúan las labores para localizar a miles de desaparecidos entre los escombros.
Equipos de rescate venezolanos trabajan junto con brigadas internacionales en la remoción de escombros para intentar encontrar sobrevivientes. De acuerdo con el reporte más reciente, 14 personas han sido rescatadas con vida, aunque las autoridades reconocen que las posibilidades de hallar más supervivientes disminuyen conforme avanzan las horas.
En varias zonas afectadas, vecinos y familiares continúan participando de forma voluntaria en las labores de búsqueda debido a la magnitud de los daños y a la necesidad de maquinaria especializada para remover estructuras colapsadas.
La tragedia ha impactado a ciudadanos de diferentes nacionalidades. El Ministerio de Asuntos Exteriores de España confirmó el fallecimiento de cinco ciudadanos españoles, además de reportar 133 personas aún no localizadas, por lo que mantiene comunicación permanente con las autoridades venezolanas.
Ayuda internacional comienza a llegar
Ante la gravedad de la emergencia, al menos 17 países, junto con organismos de las Naciones Unidas, han comenzado a enviar ayuda humanitaria, incluyendo equipos de búsqueda, personal médico, medicamentos, alimentos y suministros para atender a los damnificados.
Diversos gobiernos también han expresado su solidaridad con Venezuela y ofrecido apoyo para las tareas de rescate y la futura reconstrucción de las zonas más afectadas.
Una emergencia que marcará al país
Especialistas consideran que este doble terremoto representa uno de los desastres naturales más graves registrados en Venezuela en las últimas décadas, tanto por el número de víctimas como por los daños ocasionados a viviendas, hospitales, carreteras y servicios básicos.
Mientras continúan las operaciones de rescate, miles de familias permanecen en refugios temporales a la espera de noticias sobre sus seres queridos y del inicio de las labores de reconstrucción.