Jorge Uc / Grupo Cantón
Desde el regreso de los talibanes al poder en 2021, las mujeres afganas han perdido el acceso a la educación superior, el trabajo y gran parte de su libertad en espacios públicos. Un nuevo decreto también facilita los matrimonios infantiles y endurece aún más las restricciones.
Afganistán.- Imagina despertar un día y descubrir que ya no puedes volver a la universidad. Que no puedes trabajar en la mayoría de los empleos. Que salir sola de casa puede convertirse en un problema. Que tu voz no debe escucharse en público y que incluso decidir con quién casarte ya no depende completamente de ti.
Esa es la realidad que viven hoy millones de mujeres en Afganistán.
Desde que los talibanes retomaron el poder en agosto de 2021, el país ha experimentado uno de los mayores retrocesos en materia de derechos de las mujeres registrados en las últimas décadas. Lo que comenzó con restricciones a la educación terminó convirtiéndose en un sistema que limita prácticamente todos los aspectos de la vida femenina.
La medida más reciente llegó con el Decreto 18, un nuevo código publicado por el gobierno talibán que regula la separación matrimonial.
Aunque el documento establece las condiciones para solicitar un divorcio, organizaciones como Amnistía Internacional advierten que, en realidad, fortalece el matrimonio infantil y reduce aún más la autonomía de las mujeres.
Entre sus disposiciones, el decreto permite que los padres o abuelos concierten matrimonios para menores de edad y considera que el silencio de una adolescente que ha llegado a la pubertad puede interpretarse como consentimiento para casarse.
Además, impone múltiples obstáculos legales para que una mujer pueda impugnar un matrimonio forzado, mientras que los hombres conservan amplias facultades para divorciarse de manera unilateral.
Para Amnistía Internacional, estas disposiciones institucionalizan prácticas que vulneran derechos fundamentales y consolidan un sistema basado en la tutela masculina.
De estudiar a permanecer en casa
Antes del regreso de los talibanes, Afganistán ya enfrentaba importantes desafíos en materia de igualdad; sin embargo, las mujeres podían acceder a universidades, trabajar en instituciones públicas y privadas, acudir a tribunales especializados en violencia de género e incluso ocupar cargos políticos.
Todo cambió en 2021.
Hoy las mujeres tienen prohibido estudiar más allá de la educación básica, muchas profesiones les fueron cerradas y su participación en la vida pública prácticamente desapareció.
También fueron eliminadas instituciones que protegían a víctimas de violencia familiar y de matrimonios forzados.
Más de 470 restricciones desde 2021
De acuerdo con información citada por Naciones Unidas, desde su regreso al poder los talibanes han emitido más de 470 decretos, directivas y órdenes, de los cuales 79 están dirigidos específicamente a restringir los derechos de mujeres y niñas.
Diversas organizaciones internacionales consideran que el conjunto de estas medidas constituye uno de los sistemas de discriminación de género más severos del mundo.
Actualmente, entre las principales restricciones a las mujeres, se encuentran:
- No pueden estudiar en universidades.
- Tienen prohibido cursar la mayoría de los niveles de educación superior.
- No pueden trabajar en gran parte de la administración pública ni en numerosas organizaciones.
- Su presencia en espacios públicos está fuertemente limitada.
- Deben cumplir estrictos códigos de vestimenta.
- En muchos casos necesitan la autorización o acompañamiento de un familiar hombre para desplazarse.
- El nuevo decreto fortalece el matrimonio infantil y dificulta impugnar uniones forzadas.
- Se eliminaron instituciones creadas para protegerlas frente a la violencia de género.