Así desmantelan el campamento de Trump para niños migrantes

Personal de limpieza se dedica a desmontar el campamento de niños migrantes que había sido instalado en la frontera para 'controlar' el flujo de personas

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ESTADOS UNIDOS.

Construida velozmente durante el verano para albergar a los niños migrantes, se convirtió en un símbolo de la política de la administración Trump de separar a los niños migrantes de sus familias. Ahora, hay camiones que transporta madera, inodoros y oficinas portátiles saliendo de las instalaciones, y los trabajadores utilizan plataformas hidráulicas para desmantelar las enormes tiendas de campaña.

A causa de la presión ejercida por los legisladores y la indignación pública, el BCFS, la organización sin fines de lucro que opera el campamento bajo contrato con el gobierno de los EE. UU., dijo en diciembre que ya no aceptaría más niños en las instalaciones, y el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) confirmó que el campamento cerraría.

Hasta la noche del lunes, aún había 850 niños en el campamento, le dijo la portavoz del HHS, Evelyn Stauffer, a VICE News; sin embargo, su momento de máxima ocupación fue en diciembre con 2,800 niños. Actualmente, todos los días han estado saliendo camionetas operadas por el BCFS que transportan a docenas de niños al Aeropuerto Internacional de El Paso.

Hasta la semana pasada, el campamento albergó a 1,500 menores sin ningún acompañante, lo que significa que ha liberado a más de la mitad de su población en los últimos cinco días. “Nuestro objetivo es cerrar Tornillo con la mayor rapidez pero también la mayor seguridad posible para los niños”, le dijo el portavoz del Departamento de Salud y Servicios Humanos, Mark Weber, a VICE News el viernes.

El HHS dice que está entregando a los niños tanto a sus tutores, los cuales por lo regular son miembros de su familia, como a refugios con instalaciones permanentes. Desde que el HHS eliminó el requisito de que todos los miembros del hogar se sometan a una verificación de antecedentes con sus huellas dactilares por parte del FBI, cada vez más niños está siendo entregados a sus tutores. La agencia no ha respondido a los cuestionamientos sobre cuántos niños han sido entregados a sus tutores y cuántos a refugios.

El lunes por la noche había 11 mil 400 niños en toda la red general de refugios administrada por la Oficina de Reasentamiento de Refugiados, dijo el HHS. Esos son 1,000 menos que los 12 mil 400 reportados por la agencia el 2 de enero.

Casi todos los días por la mañana, docenas de niños con supervisores del BCFS llegan en camionetas al aeropuerto.

El viernes, un grupo de unos 40 niños llegó al aeropuerto temprano por la mañana. Sus supervisores iban vestidos con ropa sencilla en lugar de los uniformes que los contratistas usaban en las instalaciones de Tornillo. Los niños llevaban etiquetas de identificación alrededor del cuello y bandas en las muñecas que los designaban como menores viajando solos ante las aerolíneas.

Al igual que en el campamento, estaban separados por género y los supervisaban de cerca algunos adultos que los acompañaban al menos en las primeras etapas de sus vuelos en aeropuertos internacionales como el de Dallas y Chicago. Hicieron su registro tranquilamente en grupos en la sala correspondiente, y luego pasaron por seguridad, donde sus supervisores los escoltaron hasta los aviones.

En el campamento, el proceso de desmontaje de las carpas improvisadas, las oficinas y otras instalaciones sigue en marcha. Los materiales para las carpas, el césped artificial para los campos de fútbol y los generadores eléctricos fueron retirados a lo largo de la semana pasada. El lunes, desde la parte trasera del campamento, era visible el esqueleto de una carpa enorme, al igual que un contenedor lleno de marcos para cama.

El HHS no ha anunciado la fecha de cierre final para el campamento, pero si el ritmo actual de desmantelamiento continúa, Tornillo podría no tener ni un solo niño para la próxima semana.