Los Pinos ya no son exclusivos; celebran un día histórico

Tras 85 años de ser la residencia de 13 ex presidentes, ayer se abrieron las puertas del recinto a todo público

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CIUDAD DE MÉXICO.- La recámara presidencial en la casa Miguel Alemán que hoy luce ya sin muebles y su amplio vestidor sin ropa, el búnker en el sótano, el retrato de Venustiano Carranza, obra de David Alfaro Siqueiros y hasta la cocina de los expresidentes mexicanos son parte de los secretos de la antigua residencia oficial de Los Pinos que desde este 1 de diciembre está abierta al público.

La sala de cine, los autos de los expresidentes, la lavandería, salas, despachos, calzadas y jardines en 56 mil metros cuadrados, 14 veces el tamaño de la Casa Blanca, en Estados Unidos.

A las diez de la mañana de ayer, después de 84 años, es decir, 14 sexenios siendo la residencia oficial de 13 presidentes (a excepción de Adolfo López Mateos que sólo la ocupó para actos protocolarios), las puertas de Los Pinos se abrieron al público.

Comenzaron las selfies con expresidentes, retratos de un día histórico en las principales casas de los exmandatarios. Emoción, sorpresas y muchas expectativas.

“Siento que es como Disneylandia, no sé qué me voy a encontrar adentro”, expresó Jaime Gómez, un mexicano que reside en San Antonio, Texas y decidió viajar a la Ciudad de México para conocer las entrañas de Los Pinos.

Don Manuel, otro mexicano viviendo en Estados Unidos fue el primer visitante de Los Pinos. Caminó durante 33 días desde McAllen, Texas hasta la antigua residencial presidencial, a la que llegó a las 6 de la tarde del viernes.

“Tenemos registrado que el primer visitante fue un señor que vino desde Texas caminado para dar a Los Pinos y la verdad es que vale la pena, ese es el espíritu que hay”, destacó Antonio Martínez, del área de comunicación de la Secretaría de Cultura.

“Vengo de Texas, tengo 50 años y vuelvo nuevamente a estar aquí en Los Pinos; estuve cuando la familia Echeverría eran los residentes, lo más importantes de esto es que vuelve a ser de nosotros”, contó don Manuel antes de ingresar al ahora recinto cultural.

En el jardín de La Hondonada, con el sol a plomo, los primeros visitantes de Los Pinos hicieron una pausa en su recorrido para seguir en vivo a través de una pantalla la toma de protesta de Andrés Manuel López Obrador, sentados en el pasto recién regado. Algunos hasta se acostaron.

“¡Sí se pudo!, ¡sí se pudo!”, “‘¡Presidente!, ¡Presidente!, ¡Presidente!”, vitorearon durante toda la transmisión.

Luego siguieron la visita por la calzada de los expresidentes hasta llegar a la casa Miguel Alemán, la más taquillera durante el primer día; ahí donde hasta la semana pasada dormía el expresidente Enrique Peña Nieto y su numerosa familia. El comedor con 26 sillas, la biblioteca Vasconcelos y la recámara presidencial fueron de las zonas preferidas.

“Estaba pensando en cuántos escondites tendría si viviera aquí (en la casa Miguel Alemán) y yo conté como 100 o algo así, es muy grande, hay una biblioteca, muchos cuartos, un comedor, es como si fueras rico”, dijo Omar Bravo, de 8 años.

Más adelante está la casa Lázaro Cárdenas, la primera en Los Pinos donde el expresidente Cárdenas concibió y redactó el decreto de la expropiación petrolera, el 18 de marzo de 1938.

“Sin duda, por toda la carga histórica que tiene por ser la primera, la casa Lázaro Cárdenas fue la que me gustó más, pude imaginarme todo lo que aquí se vivió, al expresidente trabajando con todo su equipo”, confesó Luisa López, de 47 años.

En 1934 Lázaro Cárdenas decidió que no viviría en el Castillo de Chapultepec para que el público pudiera visitarlo con toda libertad. Para entonces, 95 % de la población no conocía su interior.

“Hoy, 95% de los mexicanos no conocemos Los Pinos y ahora vamos a poder hacerlo; yo creo que es lo más justo”, consideró doña Juana Andrade, de 62 años.

Al corte de las dos de la tarde, unas 25 mil personas habían recorrido Los Pinos, según datos de la Secretaría de Cultura que organizó una serie de conciertos de grupos musicales de diversas partes del país, entre ellos la orquesta Carlos Chávez.

“La verdad es que estoy muy contento después de tantos años de que esto fue un recinto privado y la residencia oficial de los mandatarios mexicanos, porque hoy tenemos acceso y el público con todas estas actividades está súper feliz y yo estoy súper emocionado con toda la pila para visitar cada rincón”, comentó Fernando Alonso sorprendido.

 

Cortesía: Excelsior