Amigos, es un placer saludarlos nuevamente en este espacio editorial de Quintana Roo Hoy. En las últimas semanas hemos compartido buenas noticias sobre los Tigres de Quintana Roo, quienes llegan al receso por el Juego de Estrellas ubicados en zona de Playoffs, una posición que hace tiempo no ocupaban y que refleja el trabajo realizado por el mánager Héctor Estrada Soto y todo el equipo.
Sin embargo, el objetivo aún está lejos de concretarse. Restan 35 partidos de temporada regular, por lo que la clasificación a la postemporada deberá seguir construyéndose juego a juego.
Consciente de ello, la directiva aprovechó la pausa por el Clásico de Media Temporada de la Liga Mexicana de Beisbol (LMB) para realizar un movimiento de alto impacto: la contratación del cañonero puertorriqueño Danny Ortiz, considerado uno de los mejores bateadores que ha llegado al circuito veraniego en los últimos años.
Un bateador probado
Desde su llegada a la LMB en 2022 con los Pericos de Puebla, Danny Ortiz acumula exactamente 100 cuadrangulares, además de estar a solo 27 carreras impulsadas de alcanzar las 300, cifras que respaldan el poder ofensivo que aportará a la novena quintanarroense.
Aunque el estadio Sherwin-Williams Beto Ávila suele ser más exigente para los bateadores zurdos debido a sus dimensiones por el jardín derecho, el poder y la capacidad para producir carreras del boricua están fuera de toda discusión.
Un mensaje claro de la directiva
La incorporación de Ortiz envía un mensaje contundente: los Tigres van por todas las canicas y están decididos a regresar a los Playoffs, instancia que no disputan desde 2023.
Incluso, no sería extraño que antes del cierre del periodo de transferencias llegue uno o dos refuerzos más. En opinión de este columnista, esos movimientos deberían enfocarse principalmente en fortalecer el cuerpo de pitcheo, una zona que aún necesita profundidad para afrontar la recta final del campeonato.
Una ofensiva que luce completa
Con la llegada del puertorriqueño, el lineup de los Tigres luce mucho más sólido y podría conformarse de la siguiente manera:
- Rainer Núñez (1B)
- Manuel Boscán (2B)
- Cristopher Gastélum (SS)
- Calvin Estrada (3B)
- Danny Ortiz (LF)
- Phillip Ervin (CF)
- Troy Viola (RF)
- Alexis Wilson (C)
- Kennys “Gorila” Vargas (BD)
Sobre el papel, se trata de una ofensiva capaz de competir ante cualquier rival del circuito.
La clave estará en el pitcheo
A pesar del fortalecimiento ofensivo, considero que uno o dos brazos adicionales serían fundamentales para apuntalar el staff de lanzadores.
Los Tigres afrontarán las últimas 11 series de la temporada, con una ventaja importante: 20 de los 35 encuentros restantes serán en casa.
No obstante, el calendario no será sencillo. Solamente ocho juegos serán frente a equipos que se encuentran por debajo de ellos en el standing. El resto incluirá enfrentamientos de alto nivel contra:
- Diablos Rojos del México (6)
- Pericos de Puebla (3)
- Bravos de León (3)
Será en esos compromisos donde la novena caribeña deberá demostrar que realmente está lista para competir por la postemporada.
Un panorama distinto al de años anteriores
Después de dos campañas muy complicadas, los Tigres muestran una cara completamente diferente en este 2026.
El equipo ya suma cuatro victorias más que en toda la temporada 2024 y está a solo seis triunfos de igualar las 35 victorias conseguidas durante 2025, números que reflejan un crecimiento importante.
Por ahora, todo indica que los bengalíes van por todas las canicas y buscarán consolidar su regreso a la fiesta grande del beisbol mexicano.
Hasta la próxima.
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