Alejandra Guzmán es la mujer biónica del espectáculo. ¡Tiene más reparaciones que un coche que lleva treinta años entrando y saliendo del taller! Dos prótesis de titanio, más de 40 operaciones por sus problemas en las pompas, cinco cervicales, dos lumbares y el sacro. ¡O sea, cualquier día se le cae un tornillito en pleno escenario y hay que recogerlo antes de que termine la canción!
Lo que me impresiona es que, con todo lo que le ha pasado, ¡le sobran ánimo, energía y ganas de vivir! Es una campanita traviesa, pícara e inquieta, que parece tener pilas de esas que nunca se acaban.
HAY QUIENES, CON UN DOLOR DE UÑA, YA ESTÁN REDACTANDO SU TESTAMENTO
Alejandra Guzmán es un ejemplo de lo que todos deberíamos aprender a hacer: ¡no dejarnos vencer por las adversidades! ¿Cómo le hace para levantarse una y otra vez, sin importar cuántas veces la vida le ponga obstáculos?
Hay personas que, con un simple dolor de uña, ya están redactando su testamento. ¡Cualquiera en la situación de la Guzmán, con tantas operaciones y dolores, estaría hecha un guiñapo humano! Pero Alejandra tiene una mezcla de fortaleza y terquedad que, cuando la vida le da una revolcada, se levanta, se sacude y sigue cantando y bailando, ¡a tal grado que hasta los médicos tienen que decirle que le baje dos rayitas!
Alejandra tiene talento, una voz privilegiada y un lugar muy especial en el espectáculo, aunque no siempre supo cuidar lo que la naturaleza le dio. Y es que el cuerpo, tarde o temprano, pasa factura: si te gastas todos los ahorros del cuerpo, ¡después no hay banco que te los reponga!
Los dones hay que cuidarlos, aprovecharlos y multiplicarlos, no hacerlos trizas. Pero también hay que reconocerle a Alejandra que, con todo lo que ha vivido, sigue de pie, trabajando y sin victimizarse. Aunque está remendada por todas partes, ¡el alma la tiene bailando rock and roll! Y ya saben: lo que resiste, persiste.
A BEBESHITA LA CONSOLAN LOS CERDITOS
Kenny, la de Los Eléctricos, dijo: «Antes de que me sacaran de La Granja, una de mis favoritas es La Bebeshita. Amo la relación que tiene con los cerditos y cómo se va a llorar con ellos por lo que le dice Bicolor, quien le ha repetido varias veces: “Yo no vine a tener un nuevo amor. Traigo muchas broncas porque tengo seis hijos de distintas mamás”».
Y mientras Bicolor le deja claro que no está buscando una nueva relación, ¡La Bebeshita encuentra consuelo en los cerditos! Tanto así que cuenta que tiene uno en su casa. ¡A falta de príncipe azul, bueno es un cerdito que le haga compañía!

