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octubre 02, 2026

Voces

Un beso al cielo al gran Otto Sirgo

Vaya semana movidita la que tuve.

El lunes arrancamos grabaciones de Más vale sola en Televisa y el martes tuvimos la tradicional misa en el foro 8 de San Angel.

El Flaco Ibáñez aprovechó el momento para pedir un fuerte aplauso para despedir al querido actor cubano mexicano Otto Sirgo. No pude dejar de conmoverme y agradecer al cielo la gran oportunidad que tuve de que Otto me dirigiera en mi primer obra de teatro. Recuerdo fue en el teatro Aldama y algunas funciones las alternó su esposa Maleni con Talina Fernández.

Así que pude compartir grandes momentos con ambos. Es una tristeza que hoy ya no estén.

Pero les cuento que enfrente del teatro había un café muy bonito y ahí compartíamos grandes momentos también con Don Gustavo Rojo.

Quien se sentía un poco cubano, pues vivió grandes momentos en La Habana durante su época de juventud. Hasta carrera de actor hizo.

Digamos que a los tres la isla nos llamaba. Otto Sirgo nació en Cuba y aunque solo vivió muy pocos años en mi tierra, el nunca olvidó sus raíces. Se vino a México con su mamá, por eso los moros y cristianos, el plátano frito y la carne de puerco, no faltaban. Era muy chistoso escucharnos cuando Don Gustavo, Otto y yo, nos poníamos a hablar en “ cubano “ .

Imagínense la suerte que yo tuve de debutar en teatro con ese par. Yo moría de nervios pues el Flaco Ibáñez también estaba en el elenco y se desesperaba con cualquier novatada. Pero Otto era un amor de director y me trataba con mucho cariño, como si me conociera de toda la vida. Su esposa también era muy dulce.

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Si me sienten sentimental, no me culpen. Duele ver cuántos queridos compañeros se van adelantando. Por eso cuando el Flaco pidió aplausos para despedir a su amigo Otto , todo el elenco nos sumamos al aplauso con todo amor y tristeza también.

¡ A gozar que el mundo se va a acabar ! A vivir, señores, que el trayecto parece largo pero en realidad es corto. Vaya desde aquí un beso hasta el cielo al Gran Otto Sirgo.

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