Por fin terminó la espera. Eugenio “Gino” Segura fue designado coordinador estatal para la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional en Quintana Roo.
En los hechos, el senador se perfila como la carta de Morena rumbo a la gubernatura de 2027.
Pero, para mí, la pregunta importante no es quién ganó la encuesta. La verdadera pregunta comienza ahora: ¿podrá Gino Segura unir a Morena?
Porque una cosa es ganar una contienda interna y otra, muy distinta, cerrar las heridas que dejó.
Durante semanas vimos un Morena dividido entre grupos, lealtades y viejas facturas.
Están los llamados morenistas fundadores, quienes acompañaron el movimiento desde sus primeros años, y también los que llegaron después, cuando el partido ya era gobierno y el poder resultaba mucho más atractivo: los llamados “morenistas de ocasión”.
Esa división ha quedado más que expuesta.
Ahora viene la famosa operación cicatriz.
Rafael Marín quedó en tercer lugar y públicamente dijo aceptar el resultado y llamar a la unidad.
Ana Paty Peralta y Marybel Villegas también reconocieron la definición. En el papel, todos cerraron filas.
Pero la política no se construye solamente con fotografías de unidad.
También me llama la atención el papel de la dirigencia estatal. ¿Dónde está Johana Acosta en este nuevo escenario?
La presidenta estatal de Morena ha hablado de unidad y de una militancia organizada, pero su ausencia en la Ciudad de México, durante la presentación de Gino Segura como coordinador, abre, cuando menos, una pregunta política sobre el papel que tendrá la dirigencia estatal en esta nueva etapa.
Porque si Morena quiere llegar unido a 2027, tendrá que hacer algo más que repartir abrazos y repetir la palabra unidad.
Gino tendrá que tender puentes con quienes no estaban de su lado, convencer a los fundadores de que no serán desplazados por los recién llegados y demostrar que su proyecto puede ir más allá de un grupo político.
Y Morena tendrá que decidir qué quiere ser en Quintana Roo: ¿un movimiento con memoria y militancia o una estructura electoral alrededor de quienes hoy tienen el poder?
La designación ya está hecha. Ahora veremos quiénes realmente se suman, quiénes se quedan en silencio y quiénes terminan aceptando la nueva realidad.
Porque en Quintana Roo todos conocemos la política y sabemos que las fotografías de unidad duran un día; las heridas, mucho más.