Amigos un placer saludarlos en este espacio editorial en ¡Quintana Roo Hoy!, luego de haberme ausentado la semana anterior debido a unas necesarias vacaciones, en las que por cierto tuve la oportunidad de disfrutar como aficionado y no como cronista un juego de la Liga Mexicana de Beisbol (LMB), toda vez que el jueves pasado acudí al estadio “Alfredo Harp Helú”, casa de los Diablos Rojos del México, a presenciar el segundo juego de su serie de -Playoffs- contra los Pericos de Puebla, duelo que por cierto lo ganaron los poblanos y lo perdió Trevor Bauer.
Y es que desde hace 30 años que me dedicó a lo que más disfruto en esta vida, que es narrar juegos de Beisbol, ni una mano me sobra para contar las veces que me he sentado en el graderío como uno más de los aficionados, algo que si hice la semana anterior, por lo que aproveche para disfrutar de un par de cervezas, unos tradicionales tacos de cochinita de los distintos parques que han existido en la capital del país, y hasta gritar algunos improperios.
Aunque debo de confesar que en lugar de eso, me encantaría estar narrando en este instante a mis amados Tigres de Quintana Roo en postemporada, algo a lo que me había acostumbrado, y que lamentablemente no ha ocurrido en los últimos tres años.
Pero también durante mi estancia vacacional en la CDMX, me enteré del fallecimiento de tres personas con las que conviví y a las que admiré de manera distinta, quienes también en diferentes rubros tienen conección con el -Rey de los Deportes-.
Y es que primero llegó el turno del prestigiado cronista de varios equipos de la LMB e histórica voz radiofónica durante 40 años de los Naranjeros de Hermosillo en la Liga Arco Mexicana del Pacífico (LAMP), Jaime Francisco Cortés, a quien por cierto despidieron con una misa de cuerpo presente en el estadio “Fernando Valenzuela” de la capital sonorense.
Con él nunca me tocó trabajar, pero si coincidir y platicar mucho, cuando yo narrraba a los Pericos de Puebla y él lo hacía para los Tuneros de San Luis.
Luego llegó el llamado de una forma por demás inesperada de un amigo de la infancia en la unidad habitacional Acueducto de Guadalupe en la alcaldía Gustavo A. Madero de la Ciudad de México, y con quien luego coincidí en Cancún, refiriendome al fantástico locutor Cuitlahuác Utrera, mejor conocido como “Quick”.
El dueño de la famosa frase -Bye Lulú-, con la que despedía su programa el “Quick Show”, era un aficionado de los Tigres de Quintana Roo, y a quien todas las noches que había juego lo saluda en los pasillos del hoy estadio “Sherwin-Williams”, antes “Beto Ávila”.
Pero la que más golpeó a nivel nacional, fue la partida de Don Cuauhtémoc Rodríguez Meza, mejor conocido como Don “Chito”, y quien fue un icono en su papel de director deportivo de los Tigres, equipo que armó para darle siete de sus 12 títulos, siendo tres de elllos como Tigres Capitalinos, uno más en la Angelópolis y los tres logrados hasta ahora en Quintana Roo.
Al señor Rodríguez lo conocí desde que empecé a narrar LMB en 1996, pero a raíz de mi llegada a los Pericos de Puebla, que coincidió con los años en que los bengalíes tuvieron como casa el estadio “Hermanos Serdán”, mi relación con él fue mucho más cercana, la cual se volvió del diario del 2007 al 2016 cuando fue mi jefe con los Tigres en Cancún.
Algo que le aprendí a Don “Chito”, es que él me dejó muy en claro que al narrar Beisbol, hay que hablar del juego y dejar a un lado los saludos, ya que esto no es un programa de complacencias y aunque alguna gente se molesta por no saludarlos, creo que esa enseñanza la he seguido al pie de la letra.
Así que en paz descansen estos tres personajes, pero sobretodo inolvidables Jaime Francisco Cortés (colega), Cuitlahuác “Quick” Utrera (amigo) y Cuauhtémoc “Chito” Rodríguez Meza (jefe), assí que por el momento me despido de ustedes, deseándoles que la pasen, muy…pero muy bien, y esperando poder seguir desarrollando este hermoso trabajo por más tiempo.
pepefrancis70@gmail.com