En la reserva ecológica de Río Secreto en Playa del Carmen se ha logrado proteger la selva alrededor de esas increíbles cuevas las cuales se puede visitar, a pesar de que no es un área natural protegida del gobierno.
También ha sido un refugio emblemático nuestra fauna nativa, en donde se dieron más avistamientos de Jaguares y otros felinos. Además, es un gran espacio para educación ambiental e investigación.
Todo esto se ha podido dar porque a pesar de su gran cercanía a la ciudad ha mantenido su conexión hacia la selva interior -solo interrumpido por el tren maya- y no se ha urbanizado ni pavimentado, además de que el Ejido mantiene control sobre quien entra.
Ahora ha comenzado un muy alarmante desmonte para colocar 5 plataformas industriales de almacenamiento en medio de esta selva.
El proyecto es de 59 hectáreas, y el desmonte autorizado de 18 hectáreas, o sea unos 500 por 350 metros de selva devastada, añadido por ruido constante, vehículos pesados que pasarían por las brechas del ejido espantando a animales y visitantes.
Además, todavía no hay una instalación semejante en esta zona y esto pone un precedente peligroso, ya que después seguirán otros proyectos que se quieran instalar allí y dar el tiro de gracia a un refugio natural que se ha mantenido fuera de las puertas de la ciudad y que es accesible para turistas y locales a conectarse con naturaleza verdadera y no con un parque temático.
En su manifestación de impacto ambiental dicen “no poner en riesgo a la población”, pero no mencionan que la tranquilidad y seguridad de la población de que hablan depende en gran medida en su derecho a un medio ambiente sano.
Para garantizar este, es muy importante no afectar a esta reserva geohidrológica, la cual es determinante para el abastecimiento y la calidad de agua para nuestra ciudad.
Es a través de la selva que el agua se infiltra al acuífero.
Debido a la presión por el tren maya, la alarmante expansión de las invasiones, y ahora permisos para inmobiliarias y plataformas industriales se podrá perder la riqueza biológica de la zona, poner aún más en peligro el acuífero ya suficiente contaminado y afectar la colindante ANP Felipe Carrillo Puerto.
Por el momento el proyecto fue suspendido por el municipio, y aunque no estamos seguros de las causas, esperemos que esto se quede así, ya que en unos 3 días de han logrado desmontar unas 2 hectáreas, y ojalá que nunca lleguen a más.

