La detención de Luis de Llano causó sorpresa, pero también deja una lección bastante sencilla: las resoluciones judiciales no son sugerencias.
Durante el proceso derivado de la demanda de Sasha Sokol se ordenaron distintas medidas y el productor terminó detenido por incumplimientos relacionados con esas determinaciones.
Y aquí no hay demasiada ciencia.
Cuando un juez te ordena hacer algo, se cumple.
No importa si eres productor de televisión, empresario, cantante, político o vecino de la esquina. La justicia no tendría por qué preguntar cuántos programas produjiste ni cuántos famosos tienes en tu agenda.
Luis de Llano fue durante décadas uno de los hombres más poderosos de la televisión mexicana. Creó grupos, produjo programas, lanzó carreras y conoció desde adentro las entrañas de la industria.
Pero el poder de ayer no necesariamente sirve para resolver los problemas de hoy.
Terminó pasando alrededor de 30 horas detenido por no atender disposiciones judiciales vinculadas con el caso.
¿Valía la pena llegar hasta ahí?
Creo que no.
Una disculpa pública puede ser incómoda. Reconocer una resolución puede ser doloroso. Cumplir una sentencia quizá golpee el ego.
Pero enfrentarse una y otra vez a la autoridad resulta todavía peor.
Ojalá Luis entienda que este asunto ya dejó de ser una batalla mediática.
Las órdenes de un juez se cumplen, aunque no te gusten.
LAS VEGAS YA HUELE A TEQUILA, MARIACHI Y FIESTA
Y cambiando completamente de tema, Las Vegas empieza a pintarse de verde, blanco y rojo.
Llegó septiembre y con él una de las tradiciones más espectaculares para los mexicanos que viven en Estados Unidos y para miles que viajan desde nuestro país: celebrar la Independencia de México en la llamada Ciudad del Pecado.
Carín León encabeza una temporada cargadísima de talento mexicano.
También estarán Banda MS, Los Ángeles Azules, Cristian Castro, Matute, Marco Antonio Solís y Jorge Falcón, entre muchas otras figuras.
Y claro que estará Alejandro Fernández.
El Potrillo llegará para las fechas grandes del 15 y 16 de septiembre, cuando aquello prácticamente deja de parecer Nevada y se convierte en una enorme sucursal de México.
Hoteles llenos, restaurantes llenos, casinos llenos, conciertos llenos.
Por todos lados se escucha español, aparecen sombreros, banderas, camisetas de la Selección y familias enteras celebrando.
Las Vegas sabe perfectamente que septiembre es mexicano.
Y también sabe que los mexicanos vamos a festejar en grande.
Así que agárrense, porque comienza la fiesta.