Los historiadores del futuro recordarán con asombro y repugnancia la locura de la civilización occidental.
Entonces será evidente que se trató en gran medida de histeria femenina, de la izquierda radical. Me refiero a Hillary Clinton y Barack Obama, y a sus numerosos subordinados.
En 2020, promovieron la sangrienta represión de los disturbios en torno al caso de George Floyd. Todas estas maquinaciones catapultaron a “Joe Biden”, un hombre descerebrado, a la Casa Blanca, la marioneta perfecta de
Hillary y Obama en su campaña para sembrar el caos político.
Pero nada de eso funcionó.
En cualquier caso, el Sr. Trump ha vuelto al Despacho Oval, y ahora hay un precio que pagar. Hay gente que hoy se aproxima a la cárcel, gente famosa, gente que antes era intocable. Y esto los está volviendo completamente locos.
¿Qué hacer?
Porque hoy, mujeres y hombres trabajan incansablemente para volverse sexualmente poco atractivos.
La obesidad es ahora endémica, con dietas que consisten casi exclusivamente en pizza y refrescos. Uno se pregunta cómo se arraigó la idea de piercings faciales, piercings en la nariz y tatuajes enormes. Solo hay que caminar hoy en las calles para ver que hemos cambiados físicamente.
La mitad de las mujeres parecen arponaras en barcos balleneros. Mientras tanto, los hombres panzudos pueden
entretenerse con pornografía gratis en sus teléfonos.
El resultado de toda esta disfunción es una sociedad donde las relaciones entre hombres y mujeres están profundamente perturbadas, donde la gente no puede tener hijos o donde las personas de ambos sexos no pueden cumplir los roles fundamental de una familia, donde la palabra familia no tiene más valor, porque la edad adulta parece inaccesible, vamos de la niñez a la pubertad. Los individuos están desintegrados, las familias están desintegradas y los comportamientos rozan la locura. Desde niños podemos cambiar de sexo.
Y estas personas desintegradas están siendo empujadas a la autodestrucción por los cínicos líderes de un partido político criminal mundialista, izquierdista que busca desesperadamente encubrir sus crímenes y evadir la justicia. Cuando comiencen las acusaciones, el caos se calmará. Ya lo verán.
FIN