Quienes buscan un cargo de representación popular deben tener el pulso de las necesidades más urgentes de la población y saber qué hacer para atenderlas, sin esperar a que alguien les diga cuáles son los problemas que deben resolver.
Héctor Cima, habitante de Dzula, considera que quienes han levantado la mano y manifestado su interés por gobernar el municipio de Felipe Carrillo Puerto deben conocer de primera mano las necesidades de las comunidades y no esperar a que la población les diga qué tienen que hacer.
Desde el particular punto de vista de Cima, originario de la comunidad de Dzula, algunos de los aspirantes han estado recorriendo las comunidades. Entre quienes ha identificado se encuentran José María Chacón Chablé, Mario Didier Aguilar “Bebo”, Hugo Flores, Victoria Gómez y Andrés Bayona, además de otros que todavía no se muestran públicamente. “Yan ma’ u chikbesu yicho’obi’”, mencionó.
Señaló que estas personas solamente han levantado la mano en tiempos electorales, mientras que el resto del año mantienen abandonadas a las comunidades del municipio. Aseguró que la realidad es palpable y que, pese a las necesidades planteadas por los habitantes, estas no han sido atendidas ni con un ápice de voluntad.
Héctor Cima replanteó algunas de las necesidades más rezagadas, entre ellas la rehabilitación del tramo carretero Felipe Carrillo Puerto–Polyuc, en la carretera hacia Mérida. También señaló que las calles de las comunidades están llenas de baches y que hace falta un mayor impulso a la apicultura.
“Se dice mucho en informes y discursos, pero la realidad es que no hay programas o estrategias para dignificar la labor vital que realizan los apicultores mayas”, afirmó.
Asimismo, señaló que los constantes apagones y las fallas en el servicio de energía eléctrica, lejos de solucionarse, se han acentuado en las comunidades, sin que, a su consideración, ninguna autoridad intervenga de manera efectiva para darles solución.
Otro de los temas de los que se ha hablado mucho, dijo, es la salud. Sin embargo, cuestionó la falta de medicamentos en las comunidades.
“¿De qué nos sirven más clínicas o infraestructura si no contamos con medicinas en las comunidades?”, cuestionó.
A pregunta expresa sobre cuál de los políticos tiene la capacidad para solucionar las necesidades mencionadas, señaló que está consciente de que, al final, es la sociedad la que elige y que la responsabilidad no recae en un solo ciudadano, aunque destacó la importancia de la participación colectiva.
Consideró que una de las principales cualidades que deberían tener quienes aspiran a un cargo público es precisamente no tener que esperar a que alguien les diga qué es lo que tienen que hacer.
“Estos andan en los pueblos, entonces que no necesiten que les digan: ‘¿Sabes qué? No hay medicamentos, no hay alumbrado público, las calles están todas jodidas’. Deben tener la agenda en sus manos para dar solución”, indicó.
Reconoció que la gente ya está cansada de tener que pelear constantemente por sus derechos.
“Por ejemplo, para que el municipio te dé un apoyo, para que repare tus calles, para que se tome en cuenta el alumbrado público, ¿qué necesidad hay de pelear si saben que lo deben hacer? Por eso mucha gente dice: ‘¿Para qué voy a perder el tiempo? Mejor voy a limpiar mi terreno, voy a la milpa, voy a sembrar para poder comer’”.
En contraste, criticó el comportamiento que atribuye a algunos políticos una vez que llegan al poder.
“En cambio, ellos, los políticos, no. Pues llegan a ese puesto, se hacen ricos y ya estuvo. Eso es lo que ya tiene cansada a la gente”, señaló.
Finalmente, Cima cerró con una expresión en lengua maya: “Chen waye’ tak tu la’ k’iin”.