Veo una división total dentro de La Casa de los Famosos. De un lado están los que podríamos llamar los veteranos, los artistas que llevan años trabajando, dando la cara, haciendo televisión, teatro, música y telenovelas: Cynthia Klitbo, Ernesto Laguardia y Mariana Ochoa. Del otro lado están los nuevos personajes, los influencers, los que han construido su popularidad principalmente en las redes sociales.
Y la división cada día es más evidente. Ya se hicieron grupos, equipos, bandos, cuartos y alianzas. Pero lo que más me llama la atención es que uno de los “grandes conflictos” dentro de la casa sean, ni más ni menos, los ronquidos de Cynthia Klitbo.
¡Por favor!
Yo solamente quiero recordarles algo: roncar no es una decisión. Cynthia no se mete a la cama todas las noches pensando: “Ahora voy a fastidiarlos a todos con mis ronquidos”. Evidentemente no. Es una condición que puede tener causas médicas y que la persona muchas veces ni siquiera puede controlar mientras duerme.
Me parece que hay una enorme falta de tolerancia entre algunos habitantes. Si verdaderamente el gran problema de convivencia es que Cynthia ronca, entonces estamos hablando de una casa donde tampoco están pasando demasiadas cosas.
Porque una cosa es el juego, las estrategias, las nominaciones y las diferencias de personalidad, y otra muy distinta empezar a atacar o exhibir constantemente a alguien por algo que sucede mientras duerme.
A mí Cynthia Klitbo me parece una mujer frontal, directa y con carácter. Y probablemente eso también les incomoda a algunos de los integrantes más jóvenes, porque estamos viendo claramente un choque generacional: los personajes que vienen de la televisión tradicional contra quienes nacieron y crecieron profesionalmente en las redes sociales.
MARIANA OCHOA, SIN CENSURA
Y hablando precisamente de una de las habitantes de La Casa de los Famosos, mañana sábado a las ocho de la noche tienen una cita por Imagen Televisión con El Minuto que Cambió Mi Destino Sin Censura.
Mi invitada es Mariana Ochoa.
Esta entrevista se la hice apenas un día antes de que entrara al reality y les puedo decir que fue una conversación abierta, directa y muy reveladora.
Mariana habla de todo.
De OV7, de la historia del grupo, de sus compañeros, de las heridas que quedaron, de Ari Borovoy, de las diferencias que han existido entre ellos y de situaciones que durante mucho tiempo no se habían contado de esta manera.
Pero también hablamos de Mariana como mujer, no solamente como integrante de OV7. Habla de sus divorcios, de sus hijos, de sus relaciones sentimentales, de su novio, de las decisiones que ha tomado y de los momentos personales que marcaron su vida.
Es una entrevista que vale muchísimo la pena porque van a conocer a una Mariana distinta a la que actualmente están viendo encerrada dentro de un reality.
Los espero mañana sábado, ocho de la noche, por el 3.1, Imagen Televisión. No se la pueden perder.
EL SARGAZO ESTÁ GOLPEANDO A LA RIVIERA MAYA
Recientemente platiqué con Roberto Palazuelos, quien se encontraba en Cancún, y me habló de una situación verdaderamente preocupante: el problema del sargazo en la Riviera Maya.
Palazuelos me aseguró que el turismo se les ha desplomado de manera dramática y que existen hoteles registrando ocupaciones de apenas 30 o 35 por ciento.
Esto no solamente afecta a los grandes empresarios hoteleros. Detrás de cada habitación vacía existen meseros, camaristas, cocineros, taxistas, vendedores, guías turísticos, restauranteros y cientos de familias que viven directamente del turismo.
Y cuando el visitante deja de llegar, la economía de toda la zona comienza a resentirlo.
Por eso desde aquí quiero mandar un abrazo y toda mi solidaridad a los prestadores de servicios de Cancún, Playa del Carmen, Tulum y toda la Riviera Maya.
México tiene uno de los destinos turísticos más importantes del mundo y sería terrible permitir que un problema como el sargazo siga golpeando de esta manera a una región de la que dependen miles y miles de trabajadores.
Ojalá autoridades, empresarios y especialistas encuentren una solución seria. Porque detrás de las cifras de ocupación hay familias completas que necesitan trabajar.