Por Martín G. Iglesias / Grupo Cantón
Los tiempos y las circunstancias que vive Quintana Roo afectan a la sociedad en su conjunto, no porque al grueso de la población le interese lo que sucede en la política, sino porque precisamente los que llegan por la política a puestos del gobierno, no cumplen con proporcionar calidad de vida para sus gobernados, al grado, que el poder adquisitivo cada vez se debilita.
Mientras un 30 por ciento de la población económicamente activa, está inmersa en una guerra política de la sucesión para la gubernatura, las presidencias municipales, las diputaciones federales y locales; el 70 por ciento está ocupada en llevar alimento y bienestar a sus hogares, lo que casa vez resulta más difícil y, sin temor a equivocarme, el 80 por ciento de estas personas tiene dos o tres “empleos” para poder completar su mensualidad.
La inseguridad es uno de los factores sociales que afectan al ciudadano, al empresario que sufre robo en su negocio, al transeúnte que es sorprendido por lo amante de lo ajeno y lo despoja de todo; pero que estos en su mayoría no son denunciados, solo nos llegan las estadísticas de ese 20 por ciento que se atreve a ir a las instituciones impartidoras de justicia, dato que es utilizado por dichas instituciones para hacer su reporte con fines informativos, luego entonces, no representa la realidad que se vive en las calles.
Además de la desconfianza por denunciar los delitos, las víctimas guardan silencio, solo algunas voces como las madres buscadoras son las que se escuchan y eso, que algunos funcionarios quieren acallarlas; nadie dice nada sobre los jóvenes que diariamente son levantados, sobre la falta de medicamentos en los hospitales de primer, segundo y tercer nivel; del abandono en el que están las regiones, colonias y fraccionamientos de las cabeceras municipales.
Aunque considero que no le interesa tanto a la gente la cantidad de dinero que ejerce un municipio o estado, sino las obras de beneficio social, las obras públicas, que haya medicamentos, que tengan seguridad, reducir los tiempos de traslados de la casa al trabajo y que no existan escándalos de peculado o de cualquier otro tipo.
La crisis que viene, apenas empieza, no solo en el ámbito político, sino también en el financiero y, como dije al principio, solo un 30 por ciento de los quintanarroenses está interesado en esos temas; los demás, vivimos al día tratando de mejorar nuestra calidad de vida. Ahí se las dejo…
SASCAB
Por cierto, estamos en la recta final de las administraciones del gobierno del Estado y de los 11 presidentes municipales; así como del ultimo año de ejercicio constitucional de la XVIII Legislatura; les corresponde pues, sembrar un precedente de que los quintanarroenses avanzamos en estos cinco y tres años, respectivamente. Al tiempo…